El jugador local Green se dispone a lanzar ante Iturbe. | Pere Bota

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BÀSQUET MALLORCA 84

BALONCESTO LEÓN 61

BÀSQUET MALLORCA (30+19+18+17): Joan Riera (7), Marc Blanch (19), Shaun Green (13), Jeff Bonds (7), José Amador (4) -cinco inicial-, Alberto Alzamora (8), Carles Bivià (12), Xavier Balle (2), Pau Comas (0), Llorenç Llompart (2), Israel Pampín (6) y Elhadji Younouss (4).
19 de 35 en tiros de dos, 10 de 33 en lanzamientos triples y 16 de 19 en tiros libres. 33 rebotes (8 ofensivos). 18 faltas personales.

BALONCESTO LEÓN (17+14+17+13): Juanjo Bernabé (8), Ryan Humphrey (8), Franco Rocchia (8), Schraeder (12), Antxón Iturbe (6) -cinco inicial-, Carlos Fernández (0), José Àngel Antelo (12), Jorge Calvo (2) y Albert Fontet (9).
15 de 36 en tiros de dos, 8 de 25 en lanzamientos triples y 7 de 10 en tiros libres. 36 rebotes (11 ofensivos). 17 faltas personales.

Àrbitros: Calatrava Cuevas y Sánchez Bau. Eliminaron con cinco faltas personales al local José Amador.

El Bàsquet Mallorca aparcó los problemas económicos y cerró su semana sin entrenamientos con una aplastante victoria sobre el León, cuya indolencia disparó el gran rendimiento del juego exterior local. El conjunto de Xavi Sastre dio brillo a su flamante permanencia con un recital que se perdió Daniel Northern y del que participaron los juniors de la plantilla una vez que el técnico dosificó los esfuerzos de los suyos y premió su trabajo.
Los únicos momentos de igualdad se vivieron en el primer cuarto, pero un parcial de 12-0 antes de entrar en el último minuto (26-11 a 1:03) y un arreón final en los últimos segundos otorgaron a los isleños una gran diferencia (30-17) que allanaba el camino hacia el triunfo.
El Bàsquet Mallorca no levantó el pie del acelerador y se vio favorecido por la pasividad visitante. Los naranjas aumentaron paulatinamente su renta hasta que dos triples seguidos de Marc Blanch antes de enfilar el túnel de vestuarios prácticamente ponía la puntilla al León (49-31).
Ni siquiera las rotaciones de Xavi Sastre dosificando esfuerzos y dando oportunidades a los menos habituales mermaron el rendimiento local. En el ecuador del tercer cuarto el Mallorca mandaba 58-34 y a menos de dos minutos lo hacía por 63-38. Sólo un ataque de orgullo del León frenó la sangría. Los visitantes lograron un parcial de 0-8, pero era demasiado tarde para reaccionar.
Los últimos diez minutos alargaron la fiesta del Bàsquet Mallorca y la agonía del León. El equipo de Xavi Sastre, que mantuvo la dinámica de las rotaciones todo el partido, llegó a mandar por 29. Los mallorquines disfrutaron de su renta y brindaron una victoria a su fiel parroquia, que no echó de menos de Northern y celebró la tercera victoria seguida de un equipo que la próxima semana volverá a jugar en Inca ante el potente Melilla.