El español David Ferrer celebra su victoria ante su compatriota Fernando Verdasco en la semifinal del Masters 1000 de Roma. | Reuters

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El español David Ferrer, número 17 del tenis mundial, se deshizo de hoy de su compatriota Fernando Verdasco en la primera semifinal del Masters 1000 de tenis de Roma por 7-5 y 6-3.

En tan sólo 69 minutos, el alicantino logró clasificarse para su primera final en un Masters 1000 ante un Verdasco al que las últimas dos semanas le han pasado factura.

Ferrer se las verá en la final con el vencedor del duelo entre el letón Ernests Gulbis, verdugo de Roger Federer en su estreno en el torneo del Foro Itálico, y Rafael Nadal, cuatro veces campeón de la competición.

Este año el alicantino ha conquistado el torneo de Acapulco ante el también español Juan Carlos Ferrero y llegaba a Roma tras disputar la semifinal de Montecarlo, donde cedió con Rafael Nadal, y la del Godó, cuando encajó una derrota con Verdasco.

Se trata del décimo enfrentamiento que ambos disputan, con un balance final a favor del madrileño que suma 6 victorias, mientras el de Javea queda con 4, tras su triunfo de hoy.

Su último partido, antes de Roma, fue el que jugaron en las semifinales del Godó de Barcelona, cuando Verdasco se impuso por 6-7, 7-5 y 6-1 para después coronarse como campeón del torneo.

En el encuentro de hoy, la primera manga estuvo dominada por el madrileño hasta el quinto juego gracias a una solidez y una precisión que le permitieron dominar a Ferrer, que empezó a fallar al intentar acortar los intercambios.

Sin embargo, todo cambió cuando Ferrer, al servicio, logró anotarse su segundo juego del partido (5-2).

El de Javea volvió a meterse así en la pista recuperando terreno, mientras Verdasco empezó a fallar «regalando» la ventaja a Ferrer, que firmó así seis juegos consecutivos y se hizo con la primera manga.

La segunda manga comenzó bajo el dominio del alicantino, mientras Verdasco comenzó a evidenciar signos de fatiga, factura de las tres semanas seguidas que ha encadenado con los torneos de Montecarlo, Barcelona y ahora Roma.

Ferrer siguió adelante mientras Verdasco siguió entregándose al máximo y protagonizando algunos golpes excepcionales que, sin embargo no fueron suficientes para igualar el partido, que se cerró a favor del alicantino.