El cargamento de cocaína incautado a la banda en un doble fondo de un vehículo en los asientos delanteros.

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Una operación conjunta entre el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil ha permitido desarticular una banda de narcotraficantes que se dedicaba a introducir importantes cantidades de cocaína en Mallorca desde Barcelona. La droga entraba por vía marítima, escondida en dobles fondos de vehículos. Los agentes han intervenido 17 kilos de cocaína a esta banda, lo que supone la mayor incautación de este tipo droga en lo que llevamos de año en las Islas.

En total han sido detenidas 12 personas pertenecientes a esta banda, que estaba asentada en Palma y en Barcelona. Los vehículos que utilizaban para traer la droga eran trasladados de Mallorca a la ciudad condal. Allí eran provistos de dobles fondos, donde se introducía la mercancía, y después los enviaban de nuevo a Mallorca.

Jubilados

Para no despertar sospechas, la banda utilizaba a personas mayores de 65 años al volante de los vehículos que iban y venían de Barcelona. Además de jubilados, también utilizaba a menores de edad para realizar labores de contravigilancia, cobertura y seguridad con la misma finalidad de pasar desapercibidos.

Las investigaciones que han concluido con la detención de la banda, a lo largo de las últimas fechas, se iniciaron en octubre de 2009 cuando se empezó a tener conocimiento de la actividad delictiva de este grupo de narcos.

Paralelamente se ha llevado a cabo otra operación contra el tráfico de drogas, que ha dado como resultado el arresto de un segundo grupo que se dedicaba a introducir droga en Eivissa desde la Península. Para ello se valía de 'muleros', es decir de personas que portaban la droga en el interior de su cuerpo a cambio de dinero. Han sido arrestadas 29 personas, la mayoría de origen dominicano y se han intervenido 2,5 kilos de cocaína, 185 gramos de 'cristal', tres kilos de precursores para adulterar la cocaína, una prensa, varias balanzas, útiles de laboratorio y unos 25.000 euros en efectivo.

Una de las claves de esta operación fue el arresto de una joven que transportaba 33 envoltorios de cocaína en su cuerpo, que arrojaron un peso de 400 gramos, de Madrid a Eivissa. Esta joven estaba embarazada de seis semanas y tuvo que estar hospitalizada en Eivissa una semana. A partir de ahí se localizó a gran parte de los integrantes de la red.