Arranca el Carnaval

| Marratxí, Mallorca |

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Una divertida comparsa de tomates.

Una divertida comparsa de tomates.

07-02-2010 | P. Pellicer

Marratxí abrió ayer tarde los desfiles de Carnaval que se van a suceder esta semana que entramos en toda Mallorca.
La edición del presente desfile, Sa Rua 2010, se caracterizó por la buena organización, la asistencia de público de los distintos núcleos que componen este municipio y, sobre todo, la participación de comparsas y disfraces de todas las edades, que contabilizaron más de quinientas personas, entre mayores y pequeños.
A las cuatro de la tarde los disfrazados y las 19 comparsas inscritas se reunieron en la explanada de la iglesia de Sant Marçal, en sa Cabaneta, y desde allí partió el alegre desfile hacia la calle Oleza, la principal de este núcleo marratxiner, pasando por delante del Ajuntament, lugar donde se situó el jurado.
Los pequeños, acompañados por sus padres, lucieron variados disfraces de gatito, mosquetero, princesa y formando con ellos parejas, como fueron los disfrazados de la Bella y la Bestia y La bruja de Blancanieves.
"Recuerdos del mundo" fue la comparsa ganadora del primer premio. Sus componentes, vecinos de sa Cabaneta, imitaron bolas del mundo en las que había recuerdos para distintos países y estuvieron precedidas por una carroza con la Torre Eiffel y una gran bola del mundo.
El segundo premio fue para la divertida comparsa, también de sa Cabaneta, Tomàtigues de ramellet, que consiguió el mismo efecto que el que podemos ver en los mercados, desfilando unidos enfilats.
El tercer premio fue para la artesana y muy trabajada comparsa Las ruletas mágicas, compuesta por jóvenes del núcleo marratxiner del Pla de na Tesa.
El premio local se lo adjudicó la comparsa Els joves estam a la lluna, con muchos componentes en sus filas y variedad en sus ingeniosos atuendos galácticos.
Hasta aquí los premiados, pero hubo otras comparsas dignas también de galardón. Una de ellas fue la de s'Arc de Marratxí, que destacó por ser la que más alegría, color, artesanía en los atuendos y ruido derrochó de todo el desfile, sin olvidar a los pavos reales y las vacas ciclistas, que muy bien pueden conseguir premios si se presentan en otras convocatorias carnavalescas.