Leo Bassi, actor: «El papa sigue con tradiciones que sólo interesan a la derecha»

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Leo Bassi

Leo Bassi

13-03-2010 | Xisco Busquets

Sigue haciendo lo mismo que ha hecho su familia durante años: viajar de país en país con la 'utopía' a cuestas. Aunque nació casualmente en Nueva York (EEUU) el 28 de abril de 1952, tiene ascendencia italiana, francesa, inglesa y sudafricana. Se considera ciudadano de ningún país. Hace 37 años que tiene fijada su residencia en Campanet. Leo Bassi es payaso, bufón, actor... Casado, con dos hijos de 29 y 27 años. Le gusta vivir la vida profundamente. Explorar su existencia. También ama la política internacional. Viajar y la escultura. Lleva dos meses en el Teatro Alfil de Madrid con el espectáculo Utopía. El 1 y 2 de mayo actuará en el Auditòrium de Palma. Si pueden, no se lo pierdan. El realismo de Bassi conmueve al espectador.
Xisco Busquets.- ¿Por qué es tan provocativo, Bassi?
Leo Bassi.- Yo pienso que no lo soy, es el resto del mundo el que es demasiado convencional. Lo que digo y hago es normal y lógico. Lo ilógico son los convencionalismos. El oscurantismo y la mentalidad cerrada es muy provocadora.
X.B.- ¿Le han acogido bien en Campanet?
L.B.- Hace 37 años que tengo la casa allí. Viajo mucho, no me considero ciudadano de ningún país. Campanet es un pueblo con raíces en la tierra. La gente es auténtica, directa, sencilla. La sabiduría
que hay en la plaza de Campanet no la encuentras en ningún sitio del mundo.
X.B.- Hace unos años leyó el pregón...
L.B.- ¡Pues le voy a decir una cosa, el hecho de que me llamaran para hacer el pregón de las fiestas fue un gran honor y un orgullo para mí!
X.B.- Cuando empieza la función de Utopía usted invita a las personas de derechas a que abandonen la sala...
L.B.- No, no. Al contrario, lo que quiero es que vean el espectáculo. Les invito a que abandonen sus creencias de derechas. ¡Es que no entiendo cómo uno de derechas después de ver mi espectáculo puede seguir siendo de derechas...!
X.B.- ¡Me hace gracia lo que dice y cómo lo dice, Bassi...!

En Mallorca la derecha anda muy mal parada: con escándalos de corrupción... y con un tema que nunca he podido olvidar: Ras-pu-tín. ¿Cómo es posible que unos políticos se atrevan a colar las facturas de un puticlub al erario público?”

L.B.- En Mallorca la derecha anda muy mal parada: con escándalos de corrupción... y con un tema que nunca he podido olvidar: Ras-pu-tín. ¿Cómo es posible que unos políticos se atrevan a colar las facturas de un puticlub al erario público?
X.B.- Ufff! Ha habido tantas cosas después del Rasputín, que esto es pecata minuta, pero la gente los vuelve a votar...
L.B.- Es biológico. Los chinos lo llaman el ying y el yang. Incluso en un sistema comunista los hay de derechas y de izquierdas. Y en el catolicismo, los hay de derechas y de izquierdas. Yo tengo muchos amigos católicos de izquierdas y compartimos el 99% de las ideas. Pero el 1% no, porque yo no creo en Dios y ellos sí. Si en el mundo todos fueran de izquierdas sería muy aburrido, ¿no cree?
X.B.- ¡Hombre, en su anterior espectáculo, Revelación, los de extrema derecha le pusieron una bomba en el teatro...!
L.B.- Fue horrible. Estuve tres meses protegido por la policía. Pero me ha dado más ganas de luchar contra esta mentalidad. Los oscurantistas me han hecho sacar una fuerza que llevo dentro de mí.
X.B.- ¿Tuvo miedo?
L.B.- Sí. En cada función había dos policías secretas en el teatro. Mi mujer lloraba. Era contradictorio: los que defendían a Cristo, un hombre que pregonaba la paz, estos mismos me querían linchar.
X.B.- Y ahora, ¿teme algo?
L.B.- Cada año que pasa temo menos. El oscurantismo y la violencia me dan miedo porque puedo morir. Un atrasado puede matarme.
X.B.- ¿Y qué pasa si le matan?
L.B.- Nada. No creo en la muerte. Creo en el efecto mariposa. Tú vives. Mueres. Pero lo que has vivido sigue vivo. Tus acciones no mueren. Hay personas que han muerto hace miles de años y te influyen ahora.
X.B.- Como por ejemplo Jesús de Nazaret, Leon Tolstoi, Mahatma Gandhi...
L.B.- Por supuesto. Y muchos otros, como Sócrates, Descartes, Charles Chaplin...
X.B.- ¿Cree en Dios?
L.B.- Dios es aquél al que admiras y te da razones para vivir. Sócrates o Chaplin me han mostrado muchas cosas. Sócrates, igual que Cristo, fue condenado a muerte por sus ideas. Dijo: «Soy demócrata, si la gente quiere verme muerto, que me maten». Y se dejó matar, es un símbolo en defensa de la democracia.
X.B.- Me dijo antes que tenía amigos cristianos...
L.B.- Sí, Leonardo Boff, un teólogo de la teología de la liberación que han echado de la iglesia católica. También admiro a Vicente Ferrer, ambos son de izquierdas y han conseguido muchas cosas. Pero vaya, históricamente, la iglesia católica cuando asume la responsabilidad del Imperio Romano, y el Papa se convierte en emperador... pierde su esencia.
X.B.- Estoy totalmente de acuerdo.
L.B.- ¿Cómo es posible que el jefe de los seguidores de Jesús de Nazaret, o sea el Papa, tenga un ejército? ¿pero esto qué es? Y hoy en día pasa lo mismo: el Papa continúa con unas tradiciones que sólo interesan a unos pocos de extrema derecha, los demás le han abandonado.
X.B.- Entonces, ¿cómo alimentamos nuestro espíritu, amigo Bassi?
L.B.- Yo he vivido con pueblos indígenas en Australia, en Sudámerica... Y aún sigo visitándoles de tanto en cuando. Viven en el neolítico y le aseguro que tienen una espiritualidad increíble y un gran respeto y amor por la naturaleza.
X.B.- ¿Por qué nos hemos separado de la naturaleza?
L.B.- Porque para amar a la naturaleza hay que ser muy humilde. Inocente. Hay que saber sentarse y dejar que la naturaleza te entre por los sentidos. Es así de sencillo. Pero cuando el hombre va en dirección al poder pierde la humildad y se aleja de la naturaleza.
X.B.- ¿Cómo ve le futuro?
L.B.- Habrá más humildad y nos maravillaremos de las cosas pequeñas e inocentes de la naturaleza, por esto me gusta Mallorca, porque sus habitantes saben mucho del campo y son humildes, aman la naturaleza y conocen sus ritmos.
X.B.- ¿Cuál es su misión?
L.B.- Contagiar mi vitalidad y mi amor por la vida a los que están a mi alrededor, y al público que viene a verme.
X.B.- ¿Qué es Utopía?
L.B.- Un desafío a mí mismo. Está bien criticar, pero yo, ¿qué puedo ofrecer? Los creyentes tienen la fe, los laicos tenemos la utopía. ¿Por qué la izquierda no tiene utopía? ¿Por qué a la izquierda le falta pasión?
X.B.- Porque están acomodados en el poder: buen sueldo, coche oficial... y pensando: «Los de derechas son corruptos, y a los electores no les queda otro remedio que votar a la izquierda».
L.B.- Bueno, sí, pero a la izquierda le falta energía y vitalidad, que es lo que da chispa a la vida. No de manera racional. Lo importante es moverse en dirección a la utopía...