Antoni Ferrer Febrer: «El mundo de la biblioteca es poco valorado»

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Antoni Ferrer Febrer

Antoni Ferrer Febrer

01-06-2010 | S. Amengual

Las bibliotecas de Mallorca se han convertido en centros sociales donde la gente no acude sólo para estudiar, conectarse a Internet, escuchar un cuento, pedir un libro o una película, sino también se hacen talleres, conferencias, concursos, cine club... Antoni Ferrer Febrer nació en Manacor el 31 de agosto de 1963. Es técnico responsable del servicio de Bibliotecas de Manacor. Está casado con Inmaculada Rodríguez, que también es bibliotecaria. Tienen dos niños de 14 y 10 años. Le gusta la lectura y el cine. La red de Bibliotecas municipales de Mallorca ha suspendido temporalmente el suministro de revistas que recibe a través del Consell de Mallorca debido, según parece, a una gestión deficiente.
Xisco Busquets.- ¿Corren malos tiempos para los lectores de revistas?
Antoni Ferrer.- Es muy grave eliminar de golpe un servicio básico de las bibliotecas. Lo más preocupante es la inexistencia de reacción por parte de la administración ante un problema tan grave como este.
X.B.- ¿Quiere decir que esto es tan grave?
A.F.- No me puedo imaginar, por ejemplo, al servicio de transporte quedar sin suministro de combustible temporalmente y no hacer nada para solucionarlo. Esto demuestra una gran falta de respeto hacia los servicios bibliotecarios y hacia los usuarios.
X.B.- ¿Cuál es el atractivo actual de las bibliotecas?
A.F.- Son lugares de encuentro, de información, de ocio, de aprendizaje. Responden a las nuevas necesidades de una población que demanda formación continua, información permanente y, a menudo, orientación.
X.B.- ¡Pues parece que el Consell de Mallorca no lo entiende así...!
A.F.- Por desgracia, la situación de las bibliotecas de Mallorca es muy precaria. Y aun así tienen una enorme aceptación social.
X.B.- ¿Cómo ve el futuro?
A.F.- Depende. Si la administración apuesta decididamente por las bibliotecas desarrollando los equipamientos y las dotaciones adecuadas, son un servicio público con mucho futuro.
X.B.- ¿Qué tal andan de usuarios?
A.F.- Debido a que tenemos una oferta muy variada: además de libros, hay acceso a internet, materiales audiovisuales, actividades infantiles y culturales etc., van en aumento constante.
X.B.- ¿Estudiantes?
A.F.- No sólo acuden estudiantes, al contrario de lo que mucha gente cree, también vienen parados, jubilados y profesionales en busca de información y, por supuesto, lectores asiduos. La biblioteca tiene un componente importante de servicio social, además de cultural. La crisis actual también contribuye a aumentar la demanda.
X.B.- Cuando le he propuesto esta entrevista me ha dicho: "Está bien porque normalmente los bibliotecarios no salimos en los periódicos..."
A.F.- En general creo que en España, y muy especialmente en Baleares, las bibliotecas han sido las grandes olvidadas de la oferta cultural y del sistema educativo. El mundo de la biblioteca es poco conocido y, en consecuencia, poco valorado. En otros países europeos la profesión bibliotecaria goza de un gran prestigio social y eso se debe a que las bibliotecas son instituciones muy importantes en el conjunto de su comunidad.
X.B.- Mire Antoni, le estoy entrevistando y me parece que me he trasladado al pasado, que estoy ante una persona con unas cualidades y unas aspiraciones que actualmente ya no existen...

Hoy los valores sagrados, indiscutidos, giran en torno al cuerpo, al aspecto físico y a la popularidad”

A.F.- Tal vez me seducen más algunos valores que hoy están es desuso, aspiraciones más culturales e intelectuales. Hoy los valores sagrados, indiscutidos, giran en torno al cuerpo, al aspecto físico y a la popularidad. Pero valores como el conocimiento no pertenecen al pasado: simplemente no hay futuro sin él.
X.B.- ¿Qué pensaba usted los años del boom económico 1999-2005, cuando los jóvenes abandonaban sus estudios para trabajar de albañiles y comprarse un BMW usado de Alemania.. .?
A.F.- Que el principal problema que teníamos y que tenemos es la formación, la educación, y que, de momento, no se apuntan soluciones.
X.B.- ¿Cómo ve la situación actual?
A.F.- Si queremos salir de esta situación tendremos que ser más innovadores, más productivos, con mejores ideas... y un poco menos cómodos. Se avecinan cambios y los cambios requieren mayores esfuerzos.
X.B.- Usted es profesor de Cultura y Arte de Mallorca, ¿Qué explica a sus alumnos sobre el tema?
A.F.- El objetivo principal es apreciar y valorar la historia de Mallorca. Descubrir la arquitectura tradicional y entender su origen, su formación. También es importante desmitificar. Saber por qué lo que vemos es como es, si siempre ha sido así, de dónde provienen las tradiciones. El conocimiento deshace los mitos y aporta valores.
X.B.- ¿Qué tienen nuestras casas tradicionales que son tan apreciadas?
A.F.- Que se funden armoniosamente con su entrono, un entorno privilegiado, y dialogan bien con la historia. Esta sintonía con el medio natural y con el pasado es una característica fundamental de la arquitectura tradicional. Vivir en Mallorca es un privilegio, aun.
X.B.- ¿Se pueden identificar diferentes tipos de arquitectura popular dependiendo de su situación geográfica en Mallorca?
A.F.- Por supuesto, no es lo mismo la arquitectura del Pla que la de Tramuntana. Tiene que ver con los materiales disponibles, la actividades agrícolas predominantes, es decir, con el medio que rodea a la arquitectura. Un autor lo denominó el genius loci, el genio, o espíritu, del lugar.
X.B.- Y actualmente, los planes de ordenación, ¿respetan la arquitectura popular de cada ciudad o pueblo de Mallorca?
A.F.- En este sentido se ha mejorado mucho estos últimos veinte años, sobre todo en cuanto a normativas y catálogos de protección. También hay que señalar que ha desaparecido mucho patrimonio por el camino.
X.B.- ¿Es partidario de adaptar las comodidades actuales en las casas tradicionales (por ejemplo poner una tele plasma en una entrada empedrada)?
A.F.- Las casas son organismos vivos, no piezas de museo. La cuestión es cómo encajar lo nuevo con lo antiguo, este es un debate permanente en el ámbito de la restauración de edificios antiguos.
X.B.- ¿Qué tiene nuestra cultura para exportar?
A.F.- Sin duda muchas cosas. Mallorca, siendo un espacio geográfico reducido, ha hecho notables aportaciones a la cultura: pienso en obra pictórica, literatura, gastronomía...

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