Justin Bieber quiere ser como Justin Timberlake

| Los Ángeles |

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Justin Bieber durante la presentación en Madrid de su disco "My worlds The Collection".

Justin Bieber durante la presentación en Madrid de su disco "My worlds The Collection".

30-11-2010 | Efe

A pesar del éxito y la popularidad que ha alcanzado Justin Bieber, en estos días el cantante quiere más. Por eso y poniendo claramente la vista en el futuro, el joven se ha hecho con los servicios de Sean Garrett, ex compositor de Justin Timberlake, para darle un nuevo sonido a su música.

Así, Bieber y Garret, quien también ha compuesto temas para otros vocalistas de la talla de Usher, se encuentran inmersos en la preparación del nuevo proyecto del artista, My World 2.0, según ha publicado Contactmusic.

En este sentido, el compositor ha señalado que Bieber, de tan sólo dieciséis años de edad, está buscando un sonido «más adulto» para su nuevo disco y que, con este fin, se están «inspirando» en el ex cantante de la banda 'N Sync, Justin Timberlake.

«Estamos intentando avanzar hacia una juventud más adulta. Lo más increíble de Bieber es el hecho de que sus fans van a crecer con él», explica el compositor, «queremos que todos los admiradores que le apoyaron desde el principio todavía estén intrigados y emocionados con él pero también intentamos llegar a un público nuevo, hacer que a la gente de veintidós y veintitrés años también le encante Justin».

Sean Garret recupera su trabajo junto a Timberlake para dar otro enfoque a su nuevo cliente, intenta buscar un nuevo sonido para Bieber en la línea de la primera época en solitario del ex de Britney Spears. «Buscamos inspiración en el tono de Timberlake, en el momento en que pasó de grabar su último álbum con 'N Sync a preparar su primer sencillo en solitario. Algo del nivel de Cry Me a River, un gran disco».

A la espera de conocer cómo se materializa la nueva influencia de Garret en la música del joven sus fans podrán seguir disfrutando de su ídolo que será el protagonista indiscutible del número de Febrero de Vanity Fair que, para protagonizar su portada, se ha atrevido a cubrir al joven literalmente de besos.

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