TW
9

El edil de Esquerra Unida en el Ajuntament de Santa Maria, Guillem Ramis, presentará una moción en el próximo pleno instando al equipo de gobierno a retirar «el crucifijo» colgado ne la sala de plenos. Ramis pretende que dicha cruz se deposite «en un museo o en alguna dependencia municipal».
Dicha cruz proviene de la basílica paleocristiana de Cals Frares, cuyos restos se ubican en un campo de almendros cercano al camino del Raiguer, dentro del término municipal de Santa Maria. La de Cals Frares y la de Son Peretó (ésta última en Manacor) son las únicas dos basílicas paleocristianas existentes -ambas en ruinas- en Mallorca.
Cuando hace poco más de un año se abrió un debate público sobre si se debían mantener o no los crucifijos en las salas de plenos, la alcaldesa de Santa Maria, Rosa Vich, manifestó que «ojalá tuviéramos otras piezas con este valor histórico». Por otra parte, hay que señalar que en salón de plenos también hay un retablo (que representa una escena religiosa) del siglo XV.
La moción presentada por el edil de Esquerra Unida también exige que «se separen las actuaciones propias de la gestión municipal de cualquier otra manifestación de tipo religioso». En este sentido, el concejal Ramis puso el ejemplo de que la alcaldesa de Santa Maria «no debe ir a las procesiones como alcaldesa, sino como otra ciudadana».
Ramis recuerda que «el laicismo exige la separación entre el ámbito político, que rige la organización general de las sociedades, y el religioso, que permite escoger el sentido que se da a la propia vida. El primero pertenece al derecho público, mientras que el segundo pertenece al privado».