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Con 36 años recién cumplidos, Joan Horrach Ripoll (Deià, 1974) mantiene intactos su ilusión por el ciclismo y el sentido del humor que le ha convertido en uno de los animadores del pelotón. Con miles de kilómetros acumulados en sus piernas, el profesional de Deià ha encontrado en el Katusha ruso la felicidad, la confianza y el equilibrio necesarios para seguir rodando dentro del gran grupo. «Aquí he recuperado la ilusión. Hacía tiempo que no me sentía tan bien. En el Caisse d'Epargne -antiguo Illes Balears-, mi papel era el de trabajar y tirar. Me aburrí, perdí las ganas, pero en el Katusha han cambiado las cosas. Los veteranos hacemos de 'maestros', de directores dentro del pelotón, y me siendo valorado», explica el veterano ciclista de Deià. Tanta es la buena sintonía existente entre Joan y la escuadra rusa que sus responsables le han propuesto seguir en sus filas -acaba contrato al final de la presente campaña-. «El equipo me ha propuesto seguir un año más, y yo estoy encantado. Para renovar una temporada más no habrá problema, firmar dos es más complicado», asegura el ganador de una etapa en el Giro de Italia, prueba que disputará de nuevo del 8 al 30 de mayo, y en la que compartirá representación isleña con su paisano Vicenç Reynés (HTC Columbia), llamado a ser el hombre de confianza de Andre Greipel en las llegadas en masa, tal y como confirmó el corredor del equipo estadounidense.
Horrach se siente más motivado que nunca tras rozar en dos ocasiones el triunfo (Challenge y Algarve). «Me quito el sombrero por mí mismo. Ser segundo dos veces, ayudar a 'Purito' (Joaquim Rodríguez) a ganar en Catalunya y hacerlo por equipos es un buen balance», asegura Joan, que apuesta por el catalán como «uno de los diez mejores de cara al Tour», prueba que le han insinuado repetir «aunque si hago el Giro, no tendré tiempo para recuperarme y entrenar bien».
Ausente del Giro del Trentino, no contempla el día de su adiós, «aunque será muy duro», fijando los 38 años como límite, «pero nunca se sabe». Tour de Flandes y París-Roubaix son sus cuentas pendientes, aunque el Giro y su futuro con el Katusha son su prioridad.