Catalina Trias: «Me gusta la serie de ib3 mossèn capellà, porque me hace reír un rato»

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Catalina Trias

Catalina Trias

02-10-2010 | Xisco Busquets

Su familia tenía un taller donde trabajaban más de 20 bordadoras, además su madre enseñaba, y su padre hacía los dibujos para después poder bordar encima. Conoce, pues, el oficio a la perfección, pero además es una artista porque crea sus propios diseños y luego los ejecuta con los bolillos o el tambor: balladors, flors d'ametler... Sin desmerecer a otras, es, posiblemente, la mejor bordadora de Mallorca. Catalina Trias Bosch nació en Esporles. Está soltera. Vive con su hermana Magdalena. Le gusta la cultura, caminar, viajar, cantar... Catalina y su hermana Magdalena son bordadoras profesionales que han tenido que dejar el oficio porque, entre el gobierno que les impone unos pagos trimestrales, los seguros autónomos y la competencia de los chinos, no han podido continuar.
Xisco Busquets.- ¿A cuánto le sale la hora?
Catalina Trias.- Mejor no se lo digo. Una mantelería hecha de punto mallorquín, que es el más fácil de hacer, te lleva unas 200 horas de trabajo. Calcule la hora a precio de jornalera, o sea a 10 euros...
X.B.- Me salen 2.000 euros.
C.T.- Pues no se pueden cobrar de ninguna manera, porque 1.000 euros ya lo encuentran caro.
X.B.- ¿Sabe por qué?
C.T.- Sí, porque no lo hacen ellos.
X.B.- No, no es por eso, es porque en los chinos lo encuentran por 200 euros.
C.T.- ¡No, por 200 euros, no, por 20 euros! A nosotros la tela nos cuesta 20 euros, y los chinos con 20 euros te dan la mantelería hecha.
X.B.- Com ho arreglam en això?
C.T.- No tiene arreglo. Pero si se apoyara más la artesanía mallorquina, o mejor dicho, al maestro artesano, que es el que lo hace.
X.B.- ¿Cómo?
C.T.- Un artesano debiera de tener un régimen especial de cotización porque si has de ir cada tres meses a la gestoría para hacer la declaración, más los seguros autónomos (¡que luego ya me dirá lo que cobras cuando te jubilas!, pero esta es otra) todos estos gastos encarecen tanto el producto que la gente no lo puede comprar.
X.B.- O sea, se acaba como profesión...
C.T.- Los artesanos mallorquines somos una especie a extinguir. Los que vienen ahora para aprender lo hacen como hobbie, no para ganarse la vida, yo creo que ya nadie más podrá dedicarse profesionalmente a este oficio.
X.B.- Igual se salva dando clases en los talleres del Consell de Mallorca...
C.T.- No, porque aunque tengo la Carta de Maestra Artesana, nunca he podido dar clases. Fíjese que a Esporles el Consell manda bordadoras de otros sitios para dar clases, cuando Esporles tiene la fama de tener muy buenas bordadoras.
X.B.- ¿Ah sí?
C.T.- Hemos ido a Cartagena, Cádiz, Barcelona... y nuestros bordados siempre han sido los más admirados. Un año estuvimos en Manresa con la Rondalla Maristel·la, y un señor nos dijo que allí conocían el pueblo de Esporles por las mantas y por los bordados de Casa Trias. ¡Imagínese cuando dijo esto sin saber que nosotras éramos las hijas de allí, casi nos ponemos a llorar!
X.B.- Antes, ¿podían vivir bien de esto?
C.T.- Lo que se dice vivir bien, no. Tenías que hacer muchas horas para que te saliera el jornal, pero toda nuestra familia vivía de esto. Y había muchas mujeres que bordaban en sus casas al tiempo que llevaban la casa, el marido, los hijos...
X.B.- ¿Qué cualidades se necesitan para hacer este trabajo?
C.T.- Lo primero de todo afición, después paciencia. No querer hacerse ricos. Una pequeña noción de dibujo. Y dedicar mucho tiempo al aprendizaje porque no se puede tener prisa.
X.B.- ¿Cuál ha sido el trabajo más difícil que le han encargado?
C.T.- (Se levanta y trae un abanico) Está hecho con randa de aguja, que es muy difícil de hacer. En Mallorca, prácticamente nadie lo hace, mejor dicho, yo no conozco a nadie que lo haga. En Venecia si.
X.B.- ¿Han tenido clientes famosos?
C.T.- Hemos trabajado para la Reina Fabiola, le hicimos unas mantelerías y una colcha de punto de sombra que nos llevo mucho trabajo. Hemos hecho escudos de la nobleza.
X.B.- ¿Qué ideas le vienen a la cabeza mientras va encajando los bolillos?
C.T.- Si es un trabajo difícil debo concentrarme, y si es sencillo y tengo un problema, sigo pensando en él. A mi me gusta mucho trabajar con colores porque me entretiene, pienso: ahora pongo este color, ahora este otro... no sé es como si pintara (se levanta de nuevo y me enseña una serie de cuadros de payeses bailando, flores de almendro...)
X.B.- Son muy bonitos, me gustan mucho.
C.T.- Aquí está la diferencia entre lo que es un trabajo artesanal, donde has de aprender la técnica, y estos cuadros, que no son artesanales sino artísticos puesto que yo los he dibujado y me he inventado los colores.
X.B.- Usted tiene muy buen aspecto, esta es una señal inequívoca de que este trabajo es saludable, ¿verdad?
C.T.- Según dicen no lo es porque estamos mucho tiempo sentadas además te pone en tensión, ahora no, porque bordo cuando quiero, pero antes debías de acabar un trabajo a tiempo, que te saliera el precio....
X.B.- Si volviera a nacer, ¿querría ser una bordadora soltera?
C.T.- Por afición desde luego que sí porque me gusta mucho, pero profesionalmente no. Y soltera... depende de las circunstancias.
X.B.- ¿No ha encontrado ningún hombre que le gustara para casarse?
C.T.- No he encontrado el que me convenía. O no he gustado al que me gustaba a mí.
X.B.- ¿Y qué le gusta de un hombre?
C.T.- (Piensa) No sé cómo decirlo. Su trato, que sea afable, amable...
X.B.- Tiempo atrás quedarse soltera era como una desgracia, pero visto el ritmo de vida de las casadas: trabajo en casa y fuera, niños, divorcios, preocupaciones... ¿Le dan envidia las casadas?
C.T.- No, nunca tuve envidia. Pero vaya, las solteras también trabajamos y los problemas los tenemos que resolver nosotras solas. Las mujeres jóvenes prefieren salir de casa porque se distraen más: se arreglan para ir a trabajar..., aunque a veces, a nivel económico, no sé si les compensa porque entre guarderías y canguros no sé si les queda mucho.
X.B.- ¿Ejerce de "tieta"?
C.T.- He hecho de tieta y he disfrutado mucho, ahora ya se han hecho mayores, ya somos tías abuelas.
X.B.- ¿Qué más le gusta de la vida además de bordar?
C.T.- Estar con la familia, los amigos, la música, teatro... Hice teatro, cantaba en la coral de la iglesia y con la Rondalla Maristel.la...
X.B.- Y de la tele, ¿cuál es el programa que más le gusta?
C.T.- Nos gusta esta serie de IB3, Mossèn Capellà porque nos hace reír un rato.

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