El escritor y periodista Manuel Vicent | ROBER SOLSONA

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«Espero ser querido entre los míos, en mi propia tierra, donde cuando al saludar dices 'Bon dia' y te contestan 'Bon dia'», declara

valència, 9 (europa press)

El escritor y periodista Manuel Vicent, reconocido con una de las distinciones de la Generalitat por el 9 d'Octubre, ha asegurado, en nombre de todos los galardonados, que estos premios son un «estímulo para seguir trabajando para cumplir con el deber, a la vez que sirven como elemento de cohesión de la Comunitat Valenciana para seguir adelante en la búsqueda de esa pequeña felicidad que se conquista a diario y que todo el mundo se merece».

En este sentido, al referirse al resto de premiados, ha defendido que «en estos tiempos de postración moral y pesimismo congénito que se compagina con una frivolidad arrolladora hay personas que se levantan todos los días dispuestos a poner su esfuerzo al servicio de su talento para hacer la vida más agradable, soportable y digna de ser vivida».

Así se ha manifestado Vicent en su discurso en representación de los galardonados con las Distinciones de la Generalitat por el 9 d'Octubre durante el acto institucional celebrado este domingo con motivo del Dia de la Comunitat Valenciana, en el que ha asegurado que «no quiere ser querido en Australia, Japón o países extraños» que no planea «pisar nunca». «Espero ser querido entre los míos, en mi propia tierra, donde cuando al saludar dices 'Bon dia' y te contestan 'Bon dia'», ha defendido, parafraseando al también escritor Josep Pla.

En el acto, han intervenido la vicepresidenta de la Generalitat, Aitana Mas; el escritor Manuel Vicent, que ha hablado en nombre de todos los galardonados, y el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

Ha contado con la presencia, además de los galardonados, de la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant; la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé; así como otras autoridades y representantes de la política, la sociedad civil, el mundo de la cultura y las instituciones valencianas.

En su intervención, Manuel Vicent ha bromeado que, aunque alguna vez ha dicho que «había que resistirse a aceptar un premio que te obliga a recibirlo vestido de negro o gris marengo», se desdice «públicamente de sus palabras». «Ante un premio como este, que te dan en casa, porque València es casa, rodeado de amigos y colegas a los que admiras, no hay alternativa: tienes que coger el premio con mucho gusto», ha reconocido.

«Sé muy bien que los héroes modernos son personas anónimas que resisten contra viento y marea para llegar al borde de la cama cada noche de cada día, pero también aquellos que se sacrifican por otros y apuestan por su lado optimista y alegre frente a la vida», ha manifestado.

El escritor se ha acordado de una Comunitat «con tres provincias, tres mares, muchas montañas» que, ha aseverado, conoce «perfectamente» y con los que «sueña desde Madrid». «Me han nutrido y los he recreado literariamente para no perderlos nunca», ha señalado, y ha dado las gracias a la Generalitat «una vez más en nombre de los premiados».

«QUIERO SER ACEPTADO AQUÍ»

Previamente, antes de comenzar el acto, Manuel Vicent, en declaraciones a los medios, ha destacado: «No me interesa que me conozcan en Japón o en Australiam quiero ser aceptado aquí».

En ese sentido, preguntado por si este reconocimiento e obliga aún más a ser embajador de su tierra, ha comentado que se nutre de «todas las vivencias que desde niño estaba aquí». «El hecho de vivir fuera y venir muchas veces y tener una casa aquí me permite soñarlo, crear la realidad a través de la literatura, que es cuando más fuerza tiene el momento creativo».

Asimismo, respecto al momento actual, ha señalado que «todo depende de dón enfoques las cámaras» porque «si las enfocas al botellón, todo el mundo parece un botellón, pero si las enfocas en las bibliotecas que están llenas o las montañas que están llenas de alpinistas y de gente que cumple su deber y se levanta todos los días, unos a resistir y a llegar con dignidad al final de la noche y otros a poner lo mejor de sí mismos, de su esfuerzo y de su talento para hacer de esta sociedad más habitable, más alegre y más digna de ser vivida».