Obras de construcción de viviendas en Zorrotzaurre (Bilbao) | Europa Press

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La construcción vasca se ha afianzado en 2022, pese al «entorno inflacionario y de gran incertidumbre, y creó 5.400 empleos, un 10% más, mientras afronta 2023 con »un optimismo cauteloso« por la »persistencia de riesgos económicos y geopolíticos".

Ascobi-Bieba, Asociación de Constructores y Promotores de Bizkaia, ha presentado este jueves informe de 2022 sobre el sector de la construcción y promoción inmobiliaria en Bizkaia y en la Comunidad Autónoma Vasca, que apunta que el año pasado creció la obra pública licitada un 37% en Bizkaia y un 15% en Euskadi --aunque aumentaron las licitaciones desiertas por los costes de producción--, y se incrementó la producción de vivienda nueva un 19% y un 13%, respectivamente.

El secretario general de Ascobi-Bieba, Iñaki Urresti, ha dado a conocer las conclusiones del estudio, que refleja que la construcción vasca ha afianzado su actividad en "un entorno inflacionario y de gran
incertidumbre, y ha creado empleo de modo significativo en el sector".
También destaca que la promoción de vivienda «ha mejorado su bajo nivel de producción, tras la actualización de los precios máximos de la vivienda protegida».

Urresti ha explicado que, «pese a la persistencia de factores de riesgo tanto geopolíticos como económicos», el sector afronta 2023 «con un optimismo cauteloso».

La cuantía de la obra pública licitada en 2022 ha aumentado un 15% en toda Euskadi y un 37% en Bizkaia respecto al año 2021, si bien «el desajuste de muchos presupuestos contemplados en los proyectos de licitación, »con la realidad de los costes de producción actuales«, ha propiciado un incremento significativo de las licitaciones declaradas desiertas. »Este elevado y brusco incremento de los costes de producción ha condicionado la ejecución de los trabajos y afectado gravemente a los márgenes de obra", ha asegurado Ascobi-Bieba.

Según ha explicado, el Real Decreto-ley 3/2022 de 2 de marzo de 2022, de medidas excepcionales en materia de revisión de precios en los contratos públicos de obra, y los posteriores decretos complementarios para responder a «esta grave situación», han tenido «un alcance limitado», al quedar fuera un buen número de obras.

A su juicio, el decaimiento en la aplicación de estas medidas excepcionales a partir de marzo de 2023 «debería ser paliado» con medidas por parte de las administraciones públicas involucradas «que posibiliten la incorporación de mecanismos de revisión de precios en todos los pliegos de contratación, y la adecuación y actualización de las bases de precios utilizadas en la elaboración de proyectos de obra».

En la licitación de obra pública en Bizkaia, los datos de 2022 reflejan un aumento del 37% de la obra puesta en concurso hasta alcanzar la cifra de 883 millones de euros, frente a los 645 millones de euros de 2021.

El comportamiento es también positivo en el conjunto de Euskadi, con un aumento del 15% (1.720 millones de euros, frente a 1.490 millones de euros de 2021). Las administraciones locales (Diputaciones Forales y Ayuntamientos) representan el 42% del esfuerzo inversor en 2022 en la Comunidad Autónoma y del 48% en Bizkaia.

Vivienda nueva

El estudio refleja que en 2022 se ha iniciado la producción de 5.649 viviendas nuevas en Euskadi, un 19% más que en el ejercicio anterior. En Bizkaia se han iniciado 2.540 viviendas nuevas con un incremento del 13%.

En este aumento de la vivienda iniciada en 2022 respecto al año anterior ha tenido especial incidencia, tal como ha explicado
Ascobi-Bieba, el inicio de la producción de vivienda protegida a partir del segundo semestre, tras la actualización de los precios máximos de venta de la VPO de régimen general, congelados durante más de una década.

Sin embargo, ha precisado que, con esta recuperación, no se han alcanzado las cifras de producción previas a la pandemia. En la comparativa, el número de viviendas iniciadas respecto a 2019 todavía es inferior en un 12% en la Comunidad Autónoma y en un 32% en Bizkaia.

En todo caso, considera que esta mejora en 2022 no cambia el escenario de baja producción de vivienda nueva que se mantiene en Euskadi de modo estructural durante la última década y que, con
tasas de producción de apenas dos viviendas por cada mil habitantes, no consigue atender «la cuantiosa demanda de vivienda nueva, libre y protegida, de la sociedad vasca».

Por ello, cree que, para revertir esta situación y propiciar una oferta «suficiente» de vivienda nueva, es necesario que las administraciones impulsen medidas de estímulo de la actividad en el ámbito de la promoción inmobiliaria.

Iñaki Urresti ha destacado que la actualización en julio de los precios de la vivienda protegida y el establecimiento del mecanismo de revisión anual en función del IPC han ido en «la dirección correcta», pero «deben ser acompañadas con otras de carácter legislativo, como la adecuación de los porcentajes de reserva de suelo para vivienda protegida a la realidad y necesidad actuales de cada municipio, o por la aprobación urgente del decreto de estándares urbanísticos».

Según ha añadido, también «resulta perentorio adoptar medias de naturaleza administrativa», como la agilización de la tramitación de los instrumentos de ordenación urbanística y de gestión, «especialmente la obtención de licencias y permisos». «En el entorno actual de aumento de los plazos en toda tramitación urbanística resulta un sinsentido que con cualquier defecto de forma los expedientes vuelvan a la casilla de salida», ha aseverado.

Compraventa

El informe indica que el mercado inmobiliario vizcaíno y vasco ha incrementado sus operaciones totales de compraventa de vivienda durante 2022 y ha alcanzado las mayores cifras de los últimos 15 años, «especialmente por el dinamismo del mercado de la vivienda usada».

En 2022 el número de transacciones de compraventa de vivienda nueva y usada realizadas en Bizkaia fue de 12.778, frente a las 10.864 operaciones de 2021 (+14%). En este periodo, aumentan un 16% las ventas de vivienda nueva y en un 14% las de vivienda usada. En el País Vasco se incrementan un 10% el conjunto de operaciones, con un aumento del 12% en vivienda nueva y un 9% en vivienda usada.

En cuanto a la vivienda libre nueva, el precio medio de venta de 2022, por metro cuadrado útil, se ha situado en 3.904 euros, un 7,7% superior al precio medio de 2021. El plazo medio de venta se ha situado en 288 días, ligeramente inferior al plazo medio de 2021.

En el caso de la vivienda usada, el precio medio de venta asciende a 3.218 euros por metro cuadrado útil. El precio medio por metro cuadrado ha aumentado en un 2,5% respecto al conjunto de 2021. En el caso de la vivienda usada, el tiempo medio para la venta se ha situado en 117 días, también inferior al plazo medio de 2021.

La encuesta sobre la evolución del precio medio de la vivienda en Bizkaia muestra una continuada tendencia a la «subida moderada» de los precios medios respecto a los años anteriores, tanto en vivienda nueva como en usada.

Mercado laboral

En lo que se refiere al mercado laboral del sector de la Construcción, la población ocupada en Bizkaia a finales de 2022 era de 32.700 personas, con un incremento del 10,5% respecto a 2021. En la Comunidad Autónoma, el incremento acumulado del 10% supone 5.400
empleos más. El sector de la construcción vizcaína perdió la mitad de su empleo durante la pasada crisis, 25.000 puestos de trabajo directos.

La siniestralidad del sector en Bizkaia se ha reducido en relación a los accidentes mortales, pero ha subido respecto a graves en relación al año anterior. Durante 2022 se registró un fallecido y 28 accidentados graves, frente a los dos fallecidos y 18 accidentados graves de 2021.