La líder de Sumar Euskadi, Alba García, y el diputado de Sumar en el Parlamento Vasco, Jon Hernández. | Iñaki Berasaluce - Europa Press

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El parlamentario de Sumar en la Cámara Vasca, Jon Hernández, ha afirmado que la coalición no tiene «miedo a abrir ningún tipo de melón» que vaya «más allá» de la renovación del Estatuto de Gernika y ha apuntado que, para abordar reformas en materia de autogobierno, «primero» deberían «dirimir sus diferencias los propios socios del Gobierno» y además es preciso «ser honestos y decir qué es lo que se quiere hacer».

En una entrevista concedida a Radio Popular-Herri Irratia, recogida por Europa Press, Hernández ha asegurado que Sumar no tiene «ningún problema en abordar una reforma del Estatuto de Autonomía» en esta nueva legislatura ya que es «el único estatuto en el Estado que no ha sido reformado» y, por tanto, «sería buen momento para actualizarlo» e incluir «nuevos derechos».

En todo caso, ha subrayado que «cualquier cambio que se vaya a hacer, tiene que ser para mejorar la vida de la gente, es decir, para tener un Estatuto de Autonomía que recoja más derechos».

Además, ha explicado, en caso de que se quiera «abrir otros debates que vayan más allá de una reformulación» del Estatuto, la coalición no tiene «miedo a abrir ningún tipo de melón».

Para Jon Hernández, para avanzar en cambios en el autogobierno, «primero tienen que dirimir un poco las diferencias entre los propios socios del Gobierno». Asimismo, ha subrayado que, en este tema «sensible», se debe ser «honestos con la gente» y decir «qué es lo que se quiere hacer».

Cambio de rumbo

Por otro lado, ha explicado que, de la reunión que Sumar mantuvo este pasado jueves con el lehendakari, Imanol Pradales, dentro de la ronda de contactos que esta efectuando, «no sacó gran cosa» pero sí planteó al presidente vasco una serie de propuestas concretas en los ámbitos en los que considera que hay que hacer un «cambio de rumbo en las políticas públicas».

El parlamentario ha señalado que puede haber «determinados ámbitos específicos donde se puedan alcanzar acuerdos puntuales», pero ve «más difícil es los grandes acuerdos globales».

En este sentido, ha advertido de que, aunque hay «consideraciones políticas generales en las que todos estamos de acuerdo» como la necesidad de mejorar la sanidad pública, cuando se «baja a lo específico» de las medidas que sería preciso tomar, «ahí es donde se ven las diferencias».

En todo caso, ha subrayado que Sumar, «en todas aquellas cuestiones en las que pueda tener puntos de encuentro, no solo con el gobierno, también con el resto de grupos del arco parlamentario, las va a explorar».

En el ámbito sanitario, ha advertido de que, para «reforzar» Osakidetza requiere «más recursos», pero también «un cambio organizativo y un cambio de filosofía».

Así, ha reiterado la necesidad de «deshacer la política que ha hecho el Gobierno hace mucho tiempo de gestión un poco empresarial de Osakidetza». Según ha indicado, es preciso cambiar la política de personal para tener una plantilla estructural «fuerte», creando más plazas y haciéndolas «más atractivas».

También ha defendido que se trabaje «con un horizonte de cero derivaciones y cero externalizaciones» y ampliar la cartera de servicios para atender «nuevas necesidades».

En materia de vivienda, ha reivindicado que el acceso a la vivienda es «una prioridad urgente» y ha planteado que el Gobierno Vasco debe tomar «medidas valientes que cambien también la filosofía» porque, en la actualidad, «el acceso a la vivienda está controlado, básicamente, por el mercado y por unos intereses de negocio». «La vivienda, aunque la ley lo dice, no es un derecho en estos momentos», ha censurado.

Entre las medidas propuestas por Sumar, se encuentra «topar los precios de los alquileres» y, para ello, que «se declaren ya las zonas tensionadas» en Euskadi y potenciar «de manera ya muy decidida» el parque público de vivienda social en el alquiler.

En su opinión, las medidas que se están planteando desde el Gobierno «siguen las mismas políticas» de legislaturas anteriores «muy asistenciales», con la que se «pretende ayudar», pero generan un aumento de los precios.

Asimismo, ha defendido que es preciso «un cambio de planteamiento» en la transición energética porque, a su entender, es preciso «abordar el decrecimiento», dado que «disminuir la dependencia también depende de disminuir el consumo».

También ha apelado a «ordenar cómo se van a abordar las energías renovables» porque «no puede ser que para vestir un santo desvistas otro» y que «para planificar la utilización de energías renovables en Euskadi nos vayamos a cargar tierras de alto valor agrícola».