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El canciller alemán, Gerhard Schröder, «ganó» ayer, como se esperaba, el debate televisivo con la aspirante conservadora a la Cancillería, Angela Merkel, pero ésta resultó más convincente de lo esperado, según una encuesta rápida de la segunda cadena de la televisión pública ZDF. El 48 por ciento de los alemanes consultados encontraron mejor a Schröder, pero una proporción similar esperaba de antemano que así fuera pues el talento de comunicador del canciller es conocido.

La mayoría de los expertos y espectadores interrogados por la televisión inmediatamente después del final del duelo verbal coincidió en que Schröder estuvo mejor, pero Merkel mejor de lo que se esperaba. Los asuntos económicos dominaron el debate, y Schröder concluyó pidiendo a los electores «de nuevo su confianza» para seguir adelante con las reformas que permitan salvar para el futuro el sistema social.

Para el 28 por ciento de los consultados, Merkel, quien, aunque su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), parte como favorito para las elecciones del 18 de septiembre, tiene menos carisma y es menos popular que el canciller, fue la ganadora del debate. La victoria de Merkel está en que el 54 por ciento de los espectadores la encontraron mejor de lo que esperaban, mientras Schröder sólo sorprendió positivamente al 18 por ciento.

El 22 por ciento dijo tener mejor opinión de Schröder que antes del debate, un once por ciento peor y un 67% igual, mientras en el caso de Merkel el 40% declaró mejor opinión, un 13 peor y un 47 igual. Schröder ganó en cuanto a credibilidad (37% frente a 28% para Merkel) y en simpatía (44% contra 27), pero tras el debate sólo el 10 por ciento de los encuestados declararon tener confianza en su capacidad de crear empleo, frente a un 35 que confía más en Merkel y un 52 que no cree que ninguno lo logre.

Lo cierto es que los dos candidatos dedicaron buena parte de su debate televisivo a discutir sobre temas fiscales y cómo reducir los impuestos a los alemanes, uno de los asuntos que más protagonismo ha cobrado durante la campaña para las elecciones del próximo día 18.

El debate, moderado por cuatro periodistas, comenzó con una discusión entre ambos candidatos sobre el impuesto de carburantes y el ecológico y la necesidad o no de bajar este gravamen a la vista de la subida de los precios de la gasolina. Ambos coincidieron en corresponsabilizar a los consorcios petroleros de la situación, a los que Schröder emplazó a asumir su responsabilidad moral. Sin embargo, Merkel abogó por bajar el impuesto de carburantes en tres céntimos por litro, mientras el canciller le reprochó ofrecer «piedras en vez de pan» pues a la vez proponía una subida del IVA, lo que, explicó, forzosamente conducirá a una nueva subida del precio de la gasolina.