Cientos de personas se manifestaron ayer en Palma en protesta por el ataque de Israel al convoy humanitario. | M. À. Cañellas

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Israel deportará entre hoy y mañana a los cientos de activistas de la 'Flotilla de la Libertad' que mantiene detenidos, informó en un comunicado la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu. La decisión fue tomada tras la reunión del gabinete político-militar en consultas con los ministros de Interior, Eli Yishai, y Defensa, Ehud Barak.
Las expulsiones serán efectuadas «inmediatamente» y «de acuerdo a los procedimientos establecidos por la ley». El breve comunicado fue difundido horas después de que el Consejo de Seguridad de la ONU pidiera «la inmediata liberación de los barcos y de los civiles retenidos por Israel». Se trata de los alrededor de 600 integrantes del grupo de barcos cargados con ayuda humanitaria con destino a Gaza asaltado el lunes en aguas internacionales por militares israelíes.
La inmensa mayoría de los detenidos rechazó firmar la llamada «hoja de expulsión». En cuanto a los tres españoles a bordo, la catalana Laura Arau firmó ayer su repatriación voluntaria, mientras los otros dos, el madrileño Manuel Tapial y el valenciano David Segarra, periodista del canal de televisión venezolano «Telesur», estaban «sopesando la posibilidad» de suscribirlo.
El escritor sueco Henning Mankell, que estuvo a bordo de uno de los barcos, se declaró «preocupado por los amigos que todavía están en la cárcel». A él, al igual que a los otros activistas, se le dio a escoger entre abandonar de inmediato el país o someterse a un proceso judicial y optó por el regreso a Suecia.
Israel advirtió que, pese a todo, «no permitirá romper el bloqueo a Gaza» y no dejará pasar al navío irlandés Rachel Corrie, también con ayuda humanitaria para la franja y cuya llegada es inminente.