El presidente Donald Trump durante una intervención en la Casa Blanca. | Chris Kleponis / POOL

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a cargar este lunes contra las cuatro congresistas demócratas a las que define como «comunistas» y les ha exigido que se disculpen con Israel y con él mismo por el discurso político que han defendido desde su llegada a la Cámara de Representantes.

«¿Cuándo se disculparán las congresistas radicales de izquierda con nuestro país, el pueblo de Israel e incluso la Presidencia (del país) por el repugnante lenguaje que han utilizado y las cosas terribles que han dicho? Hay tantas personas enfadadas con ellas y sus acciones horribles y asquerosas», ha afirmado Trump, en una serie de mensajes en su cuenta personal de Twitter, un día después de que emplazara a esas mismas congresistas a marcharse de Estados Unidos y regresar al lugar del que procedían.

Tras los mensajes del domingo, Trump ha mencionado directamente este lunes a Alexandria Ocasio-Cortez como una de las congresistas demócratas «radicales» de izquierda y ha censurado su «lenguaje repugnante y de odio racista».

«Todos sabemos que Alexandria Ocasio-Cortez y esta gente son una banda de comunistas. Odian a Israel. Odian a nuestro país. Llaman guardias de campos de concentración a los guardias en nuestra frontera», ha afirmado el mandatario estadounidense, antes de acusar a las congresistas demócratas de ser «antisemitas» y «antiamericanas».

«Creo que son ciudadanas americanas que son puntualmente elegidas y que están llevando una agenda que es asquerosa y que el pueblo americano rechazará», ha señalado Trump, antes de advertir a los miembros del Partido Demócrata de que unirse en torno al «lenguaje repugnante y de odio racista» de estas congresistas «muy impopulares y no representativas», tendrá consecuencias.

«¿Qué implica para América tener un sistema sanitario gratuito para inmigrantes ilegales, la no criminalización de la llegada a nuestro país? ¡Veamos cómo funciona eso para controlar la inmigración! Hablan de Israel como una banda de matones, no como víctimas de toda la región», ha denunciado.

Trump ha concluido su serie de mensajes acusando a las cuatro congresistas demócratas de haber querido impulsar un proceso de destitución contra él «desde el día uno».

«Conviértanlas en la cara del futuro del Partido Demócrata, destrozarán el Partido Demócrata. ¡Sus políticas destruirán nuestro país!», ha concluido.

Poco más tarde, Trump ha comparecido ante la prensa en la Casa Blanca y ha reiterado sus ataques a las congresistas demócratas negando de nuevo que sus declaraciones sean racistas. «No me preocupa porque hay mucha gente que está de acuerdo conmigo», ha argumentado durante el acto, dedicado a fomentar la industria manufacturera nacional.

Para Trump, estas congresistas «odian nuestro país», a los judíos y aman a grupos terroristas. «Son libres de irse» de Estados Unidos si así lo quieren, ha indicado. «Pueden irse y ¿saben qué? Estoy seguro de que mucha gente no las echará de menos. Tienen que amar a nuestro país. Son congresistas», ha añadido.

«Estoy diciendo que es evidente que son socialistas. Si son o no comunistas, yo pensaría que sí», ha explicado en referencia a sus acusaciones. «Los políticos no deben tener miedo de enfrentarse a ellas», ha remachado.

Los ataques de Trump a las cuatro congresistas demócratas que integran el llamado Caucus Democrático Progresista -la sección más radical del Partido Demócrata en el Congreso de Estados Unidos- llegan después de que el domingo les emplazara a salir del país para regresar a la «catástrofe» que suponen los lugares de los que proceden.

Entre las pertenecientes al caucus se encuentran congresistas como Alexandria Ocasio-Cortez (estadounidense de madre puertorriqueña), Rashida Tlaib (estadounidense de ascendencia palestina), Ilhan Omar (somalí-estadounidense) o Pramila Jayapal (nacida en India, de nacionalidad estadounidense).

Tlaib, Ocasio-Cortez y Ayanna Pressley presentaron el viernes ante el comité de supervisión de la Cámara de Representantes un duro informe sobre las condiciones en un centro de detención de inmigrantes, denunciando el presunto maltrato ocurrido «frente a la bandera estadounidense» por parte de las autoridades fronterizas norteamericanas.

La vehemencia exhibida por las congresistas ha llegado incluso a crear un amago de cisma dentro del partido, liderado a todos los efectos por la jefa de la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien ha llegado a amonestarlas para que sigan la línea más moderada del partido.

«Me resulta muy interesante ver a las congresistas demócratas 'progresistas', que proceden de países cuyos gobiernos son una completa y total catástrofe, y los peores, los más corruptos e ineptos del mundo (cuando siquiera funcionan), decir en voz alta y con desprecio al pueblo de Estados Unidos, la nación más grande y poderosa sobre la Tierra, cómo llevar el Gobierno», afirmó el domingo Trump.

«¿Por qué no vuelven a sus países y ayudan a arreglar esos lugares, que están totalmente rotos e infestados de crímenes?. Entonces que vuelvan aquí y nos digan cómo se hace», añadió.

«Esos lugares necesitan mucho su ayuda, no deberían tardar ni un minuto en largarse. Estoy seguro de que Nancy Pelosi estaría muy contenta de conseguiros el viaje gratis», concluyó.