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Estebán Beltrán, director general de Amnistía Internacional en España, informó ayer en Palma de que la actualización del informe sobre videojuegos y tortura, pone de manifiesto la falta de defensa del menor cuando se trata de protegerlo contra la influencia de determinados juegos que proponen torturas, matanzas y ejecuciones. Un ejemplo: La carátula de «El Guardián de la Mazmorra», recomendado para menores de 15 años, describe así las «bondades» de la aventura por vivir: «En la cámara de tortura puedes disfrutar mostrando a las criaturas lo erróneo de su actitud... y puedes prolongar la agonía de las víctimas». Se trata, en opinión de Esteban Beltrán -quien ayer se reunió con los directores de Consumo y de la oficina del Menor para tratar el problema-, de poner de manifiesto la carencia de legislación sobre el tema tanto en España como en Europa.

La Dirección General de Consumo del Govern balear se comprometió ayer a actuar para retirar del mercado una serie de videojuegos recomendados para menores de edad que, según la organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI), fomentan la tortura. Así se lo aseguró el director general de Consumo, Miquel Cabeza, al director de la sección española de AI, Esteban Beltrán.

Beltrán explicó que, tras la presentación el pasado mes de diciembre del informe de Amnistía Internacional sobre este tipo de videojuegos, algunas comunidades autónomas, como Aragón y Canarias, ya han anunciado su intención de crear una legislación autonómica específica para defender a los menores.

El director de Amnistía Internacional también hizo algunas consideraciones sobre la nueva Ley de Extranjería en lo que afecta a derechos fundamentales de los inmigrantes: «Para nosotros es motivo de preocupación poco publicitado el Artículo LIII de la ley, que multa con hasta 10 millones de pesetas a las compañías que transporten hasta España a personas indocumentadas. La gente que huye de su país para salvar la vida no suele tener los papeles en regla... Hay que ver el asilo, los derechos de asilo en qué se quedan».