Los vecinos aseguran que la gasolinera y el bar son incompatibles en el mismo espacio. | Teresa Ayuga

TW
46

La comunidad de vecinos del bloque número 9 de la avenida Joan March Ordinas, de Palma, exige a Cort que cierre el restaurante El Olivo o la gasolinera de la calle Sant Miquel, ya que ambas actividades son incompatibles en el mismo ámbito.

Los vecinos están muy preocupados por un tema de seguridad, ya que un incendio podría tener consecuencias desastrosas. En este sentido, destacan que los clientes y camareros del restaurante salen a fumar a la calle, junto a la gasolinera. Además, añaden que un informe técnico que encargaron pone de manifiesto que el bar no tiene medidas antiincendios.

Los vecinos llevan entregando escritos a Cort desde el pasado febrero. En un primer momento por los olores del restaurante. «No podemos tender la ropa ni airear nuestras casas», lamentan los vecinos. Urbanisme envió a un técnico que dio dos meses al establecimiento para mejorar el sistema de extracción de humos. Sin embargo, no ha sido suficiente y los vecinos siguen padeciendo los malos olores. Los residentes argumentan que los otros restaurante de la zona no les molestan porque sí cumplen las medidas de extracción.

Cort no se ha pronunciado y los abogados de la comunidad están preparando la documentación para presentar un contencioso administrativo contra el Consistorio; estudian presentarlo también contra Repsol y El Olivo.