Gonzalo Soroa, Iván Monge, Oriol Roca, Raúl Martínez, Adela Álvarez, Jaume Estrada, Angela Tarongí, Mariano Rovira, Daniel Navarro, Antonio Anso y Pedro Quetglas. | R. L.

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Hace años, aunque no muchos, que la gran mayoría de pacientes de cáncer de mama que se someten a una mastectomía tienen la posibilidad de salir del quirófano con el tumor extirpado y el pecho ya reconstruido. En Baleares, además, este proceso está muy unificado y se ofrece en formato kilómetro cero. Con motivo hoy del Día Mundial Contra el Cáncer, el doctor Jaume Estrada, jefe de servicio de Cirugía Plástica de Son Espases, explica cómo se las arregla su servicio para atender también a las pacientes de Inca y Manacor, directamente, en los hospitales comarcales.

Corría el año 2017 cuando «el IB-Salut nos pidió una propuesta para extender la reconstrucción mamaria a otros hospitales y un año después nos dieron luz verde para implementarlo». Pese a que con la pandemia no todo fue fácil, se empezó por Inca y, tiempo después, se activó en Manacor. Cinco años después, el sistema va rodado. «Vamos una vez por semana a pasar una consulta conjunta con los oncólogos, ginecólogos y cirujanos generales y otro día para operar, dos o tres veces al mes», relata el doctor Estrada.

En su servicio hay nueve especialistas (aunque para ser rigurosos en la actualidad hay una plaza está sin cubrir). Gracias a una buena coordinación, por sus manos no sólo pasan las 125 pacientes anuales de Son Espases, sino que hay capacidad para absorber entre 70 y 80 mujeres más de otros centros. Las ventajas son muchas, por un lado las pacientes acuden a su centro sanitario de referencia, y por el otro el proceso es uniforme en prácticamente todos los hospitales porque la unidad que las opera es la misma.

Si bien Son Llàtzer cuenta con su propio equipo; el especialista de Can Misses (Eivissa) depende también del servicio del hospital de referencia y aunque la responsable del Mateu Orfila (en Menorca) no, sí que está en comunicación constante.

Hacer la reconstrucción mamaria a la vez que la mastectomía «tiene un fuerte impacto psicológico para las pacientes, lo describen todas las guías clínicas», recuerda el doctor Estrada, quien añade que, de hecho, «es parte integral del tratamiento del cáncer de mama».

Esta cirugía de reconstrucción se inició en 2006 en Baleares, «al principio la mayoría de los casos eran en diferido (años después de la mastectomía) mientras empezábamos con las inmediatas. Diez años después dimos la vuelta a la situación», presume.

El apunte

Diferentes tipos de cirugías de reconstrucción

La cirugía de reconstrucción más habitual para una mastectomía es la oncoplástica, una variante de la cirugía conservadora pero con el menor daño cosmético. Su aspecto es «armónico», se hace una cirugía «de simetrización con la mama de al lado». El doctor Estrada también describe las «reconstrucciones totales», que pueden hacerse «con colgajos de grasa». En ambos casos las pacientes salen ya con la areola hecha con micropigmentaciones. En su día «nuestra enfermera hizo un programa de formación y se hacen en todos los hospitales». Por último también existen las cirugías vasculares más complejas, o las reconstrucciones con implantes o prótesis.