Bartolomé Antich Ros, en una imagen retrospectiva.

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La pérdida de Bartolomé Antich Ros, el pasado miércoles 29 de enero y a los 93 años de edad, ha causado un enorme impacto y tristeza en el colectivo de los gestores administrativos y economistas, al que perteneció durante décadas toda una personalidad que ejerció activamente su profesión entre 1957 y 2022, durante 65 años en los que dejó una huella imborrable entre sus compañeros, sabiendo trasladar su pasión por la profesión a sus hijos y nietos.

La muestra es el prestigio de la Gestoría Antich, con oficinas en Palma y Llucmajor, que abrió Bartolomé Antich Ros en 1955 y que acumula tres generaciones de experiencia a la hora de realizar diferentes trámites burocráticos y administrativos con la garantía de la experiencia que el patriarca supo compartir a sus sucesores. Precisamente, su hijo Bartolomé Antich Guasp es actualmente vicepresidente del Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Baleares, al que también pertenece su hija, Jerónima, heredando también sus nietos la dedicación y el sentimiento por esa labor que les hizo llegar el fundador del negocio familiar.

Bartolomé Antich Ros ejerció como contador y vicepresidente del Colegio Oficial de Gestores Adminstrativos de Baleares, que lamentó públicamente el fallecimiento de una persona clave para su consolidación y crecimiento, dejando «una huella imborrable» en la entidad y entre los que fueron compañeros suyos de profesión y a su vez aprendieron de un referente.

El tanatorio de Bartolomé Antich Ros tendrá lugar este viernes, 31 de enero, de 17 a 20 horas en las instalaciones de Son Valentí, en el cementerio de Palma, mientras que el funeral en su memoria se oficiará el próximo lunes, 3 de febrero, a partir de las 19 horas en la palmesana iglesia de Sant Miquel, donde se despedirá y recordará el legado dejado por una personalidad dentro de su coelctivo profesional.