La plaza de Cort volvió a ser escenario de una concentración contra ETA.

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M.G./EFE El presidente del Govern, Francesc Antich, ofreció ayer el apoyo y el pésame del «pueblo balear» a los familiares afectados por los actos violentos de ETA, cuyos terroristas son «la vergüenza de España», y pidió a los «demócratas que estemos más unidos que nunca para vencer a estos asesinos».

Antich participó a las doce del mediodía en el minuto de silencio guardado en la Plaza de Cort por las principales autoridades locales e insulares para rendir homenaje a la última víctima de ETA, el concejal de PP en Málaga José María Martín. Al acto asistieron también la delegada del Gobierno, Catalina Cirer; el alcalde Palma, Joan Fageda; la presidenta del CIM, María Antonia Munar y el presidente del Parlament, Maximiliano Morales. También se sumaron el obispo de Mallorca, Teodoro Ubeda; el senador Baleares, Manuel Cámara; la diputada del PP en el Congreso Rosa Estarás, además de diversos conselleres y concejales del Ajuntament palmesano.

Tras un cerrado y prolongado aplauso, el presidente autonómico lanzó el mensaje de que «la España plural la construiremos todos desde las instituciones democráticas y no con la fuerza de las bombas o de las pistolas». Además de condenar el atentado, la delegada del Gobierno recordó que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Baleares prosiguen con su tarea de ofrecer seguridad tanto a los altos cargos como al resto de ciudadanos de las islas. Las medidas de seguridad «no son estáticas, sino dinámicas y las adecuamos a los momentos y a las situaciones», independientemente de si se registran o no acciones terroristas en la Península.