El presidente mauritano, Mohamed Uld Abdelaziz, rechazó la idea de pagar un rescate o intercambiar prisioneros con Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) por los dos rehenes españoles, Albert Vilalta y Roque Pascual, secuestrados por esta organización. | Efe

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El Gobierno estadounidense considera que España siguió siendo en 2009 «una importante base» para organizaciones terroristas y que «trabajó duro para desbaratar actos terroristas que podrían ser dirigidos contra los intereses de Estados Unidos». Estos puntos están recogidos en el «Informe sobre Terrorismo en los Países en el 2009» del Departamento de Estado dado a conocer ayer y en el que se señala que España sigue sufriendo el terrorismo tanto de radicales islámicos como de la banda ETA.

En el primer caso, el informe destaca que en octubre el grupo Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM por sus siglas en inglés) decidió renombrar su unidad de propaganda como «Al Andalus», lo que «reforzó la preocupación del Gobierno de España» de que sigue siendo una prioridad para AQIM. Otro punto destacado es el hecho de que España se ha convertido en un «estratégico cruce de caminos para los grupos terroristas internacionales» debido a su situación geográfica y a los elevados números de inmigrantes norteafricanos y del sur de Asia. «España siguió siendo una importante base de tránsito, financiación y logística para organizaciones terroristas en Europa Occidental.

El informe también señala que 2009 destacó «por el cambio de administración en el Gobierno regional vasco. Patxi López, del PSOE, llegó al poder como el primer Gobierno no nacionalista que administra Euskadi desde la restauración de la democracia. «La administración de López implementó una política antiterrorista más inequívoca para confrontar a ETA», dice el Departamento de Estado.