Vista de Gibraltar. | Efe

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El Gobierno de Gibraltar ha emitido este lunes un duro comunicado en el que acusa a España de poner en peligro la seguridad en el estrecho de Gibraltar con «provocaciones sin sentido», «acciones estúpidas» y «quijotescas», en alusión al incidente con el patrullero 'Tornado' de este fin de semana.

Aunque Reino Unido ha dicho que el 'Tornado' no llegó a hacer una «incursión» en lo que considera «aguas territoriales británicas de Gibraltar», y España considera aguas españolas, el Gobierno de Fabian Picardo sí cree que el 'Tornado' protagonizó una «incursión ilegal» al ordenar a dos barcos mercantes que salieran de la zona, alegando que se trataba de aguas españolas.

Para el Gobierno del Peñón, lo que hizo el barco español para plantear una posición «política» sobre esas aguas fue un «intento amateur de bravuconería» que puede no ser una «amenaza a la soberanía» británica, pero sí un «desafío» e «indiscutiblemente una violación de la Convención de la ONU sobre Derecho del Mar».

A su juicio, que el 'Tornado' diese órdenes a los mercantes va en contra de la «paz, buen orden y seguridad del Estado costero» que definen el llamado «derecho de paso inocente». También destaca que el buque española viajaba con las armas «descubiertas y manejadas».

Además, Gibraltar cree que estos «juegos de guerra» son «una distracción peligrosa a los intereses militares y de seguridad más amplios de la región». También una fuente de «confusión y un riesgo innecesario para las vidas de los marinos». Es más, Picardo ha avisado a los militares españoles que «juegan» con la seguridad de vidas humanas, serán considerados «como los matones que son».

Elevar la tensión

Así, el ministro principal ha advertido de que las «acciones estúpidas no conseguirán más que provocar y elevar tensiones», tanto si fue una acción «descarriada» a cargo de un militar como si fue «dirigida desde arriba». «Subraya, o bien que España es incapaz de controlar a sus militares, o que está preparada para usarlos para defender una reivindicación política en la Europa del siglo XXI», afirma.

Para Picardo, la iniciativa del 'Tornado' demuestra «falta de profesionalidad de la Armada española». «Si no pueden leer las cartas (náuticas) que muestran que están en aguas británicas, no deberían estar a cargo de un buque», prosigue el comunicado.

En la misma línea, ha avisado de que si los militares españoles no cumplen «las normas basadas en el orden internacional, están alentando un caos que creará problemas» más allá de esas aguas y de que los gibraltareños «no se dejaran intimidar» ni ahora ni después del 29 de marzo. De hecho, concluye diciendo que incidentes como estos son «un recordatorio útil» de por qué Gibraltar nunca aceptara ser español.