Fotografia de archivo de Alejandro Cao de Benós. | Efe

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Su nombre llevaba un tiempo alejado de los focos, a pesar de que en el pasado ya obtuvo un cierto eco mediático siendo objeto de entrevistas, documentales y charlas. A quién no le iba a interesar la historia de un español seducido desde hace décadas por el régimen de Corea del Norte. Alejandro Cao de Benós es el fundador de la Asociación de Amistad con Corea, y permanece en libertad tras ser detenido el pasado jueves en Madrid y buscado por el FBI por ayudar presuntamente al régimen norcoreano a evadir sanciones económicas. Pero, quién es este ciudadano que denuncia persecución política de Estados Unidos.

Cao de Benós, de 47 años y nacido en Tarragona con antecedentes nobiliarios en su genealogía, cuenta con algunas características que le hacen especial. Es de hecho el único occidental con nacionalidad norcoreana por su encendida defensa del régimen de Pionyang y miembro del ejército popular de Corea. Recordemos que el norte y el sur de la península de Corea permanecen técnicamente en guerra, tras el conflicto armado que arrancó un ya lejano 1950. Desde hace unos años a Cao de Benós se le conoce por ser el emisario de las tesis comunistas más ortodoxas que rigen en Corea del Norte desde hace tiempo.

«No me van a intimidar» aseguraba un desafiante Cao de Benós, que el pasado viernes quedó en libertad por orden de la Audiencia Nacional. El activista político asegura que la acusación en su contra por parte del FBI es «totalmente falsa» y considera una «desgracia» que «el imperio de los EEUU abuse» de Interpol y de España «para llevar a cabo una persecución que es puramente política».

En concreto Cao de Benós fue detenido por la Policía Nacional el pasado jueves en la capital de España, en aplicación de una orden de búsqueda y captura emitida en mayo por el FBI, que le acusa de facilitar el viaje a Corea del Norte de Virgil Griffith, antiguo desarrollador de la criptomoneda Ethereum, el mismo que se declaró culpable el año pasado de conspirar para ayudar al régimen norcoreano a evadir sanciones económicas.

Pero Cao de Benós insiste en que la acusación es «totalmente falsa. No existe una sola prueba que acredite que yo contraté o solicité los servicios de Virgil Griffith». «Tras 24 horas en los calabozos quedo en libertad provisional, con más convicción que nunca para seguir luchando por mis principios contra el imperialismo» argumenta este hombre, el mismo que siendo adolescente afirmó haber tenido dos contactos cercanos con eventos OVNI. Años más tarde, en 2016, fue detenido por la Guardia Civil en el marco de un operativo contra el tráfico de armas.

Asimismo recuerda que el FBI emitió la primera orden de detención en su contra hace un año y que sus abogados recurrieron ante Interpol para que se retirara. «Mi suposición es que al ver que después de un año no me podían extraditar a EEUU, volvieron a emitir la orden usando la palabra 'estafa'», agrega. Además, puntualiza que él nunca ha sido fugitivo: «Llevo 7 años y medio sin pasaporte y sin salir de España por orden de un juez, firmando todos los lunes en el juzgado... jamás he usado documentación falsa».

Mientras el FBI lo considera entre los más buscados por conspiración para quebrantar la Ley de Facultades Económicas en Casos de Emergencias Internacionales (IEEPA), algunas voces relativizan la importancia de Cao de Benós en Corea del Norte, que no pasaría según esta tesis de influencias entre funcionarios de segunda fila. De cualquier forma Cao de Benós no podrá volar de forma inminente a Pionyang. No en vano el juez de la Audiencia Nacional que acordó el pasado viernes su libertad ordenó la retirada del pasaporte a Cao de Benós, si bien ya lo tenía retenido por un juzgado de Murcia desde 2022.