Un grupo de ciudadanos residentes en el Port de Sóller han empezado
a realizar las gestiones oportunas para recuperar el viejo faro de
sa Creu. La propuesta básica consiste en conseguir que este
edificio pueda ser considerado como monumento histórico y
posteriormente se autorice su desmonte y posterior reconstrucción
en un lugar más apropiado, que podría ser un jardín, zona verde o
en otro punto de la primera línea. El objetivo de esta iniciativa
popular es impedir que avance el estado de ruina del antiguo faro.
La antigua faroleta del Bufador, nombre con el que también era
conocido el faro de sa Creu, fue construido entre 1786 y 1814.
Posteriormente, entre 1862 y 1864 fue reformado sobre el proyecto
del ingeniero Emili Pou, quedando luego contemplado en el Plan de
Faros de la reina Isabel II.
El faro está situado a once metros sobre el nivel del mar. Tiene
una planta circular, sobre la que se levanta una torre de diez
metros de altura. Toda la estructura fue construida con piedra.
Este faro entró en desuso cuando fue construido otro a escasos
metros en 1944.
El viejo faro de sa Creu está integrado en el recinto de la
estación naval y en la actualidad presenta un lamentable estado de
conservación, próximo a la ruina.
Los ciudadanos del Port que quieren recuperar este emblemático
edificio recuerdan que esta construcción podría ser reubicada en
algún punto de la bahía que pueda ser remodelado dentro del plan de
embellecimiento que quiere desarrollar la Conselleria de Turisme. A
su favor, recuerdan que este faro ha originado numerosas leyendas y
narraciones populares.
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