El alcalde de Felanitx, Jaume Monserrat, acompañado de diversos regidores municipales visitaron el inmueble que el Hospici ha recibido en herencia. | Gori Vicens

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El conocido empresario felanitxer Bartolomé Llopis Vaquer, fallecido en enero de 2019, ha dejado bienes valorados en 370.000 euros a la Fundació Residència Mare de Déu de Sant Salvador conocida en la localidad como el Hospici-Hospital-Residencia y transformada –tras su cierre hace nueve años– en el centro de día de la localidad.

El Hospici tiene una gran estima entre la mayoría de felanitxers por los servicios sociales y médicos que ha ido acogiendo desde hace 120 años. Ahora, el titular de la Casa Hospici es el Ajuntament. Al leerse el testamento, la voluntad de Bartolomé Llopis fue que sus bienes fueran para esta institución local.

El alcalde, Jaume Monserrat (PI), ha explicado que «no podemos estar más que agradecidos por esta herencia recibida. El compromiso del Ajuntament es que en este mismo año se hagan las inversiones oportunas por el valor de la donación hecha y que tenga un carácter social». Monserrat ha comentado que «la voluntad del señor Llopis era que se utilizara este dinero para mejorar espacios en el Hospici y así se hará».

Los bienes

Bartolomé Llopis ha donado una planta baja de unos 80 metros con un jardín de 32 metros y un garaje o almacén de unos 42 metros en un edificio plurifamiliar en la calle Tintorera (en la zona de La Fe) en Portocolom, además de un vehículo todoterreno valorado en 24.000 euros, así como 160.400 euros que tenía depositados en sus cuentas bancarias.

En cuanto a la vivienda, el ajuntament está estudiando qué uso darle. Una de las posibilidades que hay sobre la mesa es cederla a algunas entidades para reuniones o que pueda acoger dependencias municipales ya que cuenta con un acceso independiente a la calle.

En cuanto a la cuantía dineraria ya se está pensando en qué invertirla para dar cumplimiento a las últimas voluntades de Bartolomé Llopis. Aunque hace unos años se hizo una importante reforma en el edifico principal del Hospici, la zona que acoge el centre de día que gestiona el IMAS, todavía quedan diferentes espacios pendientes de rehabilitar para darles un uso social.