TW
0

Bunyola se echó a la calle para felicitar a su nueva centenaria. La plaza de la localidad de la Serra de Tramuntana acogió este sábado un emotivo acto, una celebración con la que se quiso reconocer la larga vida de Francisca Bruno Muntaner, que el pasado 26 de noviembre cumplió nada menos que cien años. Una ocasión única que se quiso celebrar a lo grande, con vecinos, amigos y familiares presentes en el punto neurálgico de la población. El Ajuntament de Bunyola participó del acto, con la presencia del alcalde, Joan Toni Riera, y buena parte de la corporación, quienes felicitaron a Francisca en una tarde cargada de emociones.

Aunque nacida en Valldemossa el 26 de noviembre de 1923, Francisca Bruno ha hecho su vida en Bunyola, donde su familia vivía en número 14 de la calle Sant Mateu. Formó parte de las numerosas mujeres que trabajaron en la fábrica de tejidos, además de ser 'collidora' de olivas. Con su marido, Pep Conti Suau, tuvo dos hijas, Catalina y Antònia y con el tiempo, la familia ha crecido. Actualmente, tiene cuatro nietos, además de seis biznietos, cuatro niños y dos niñas. Un legado vital que quedó patente en el especial homenaje que Bunyola le quiso brindar al convertirse en centenaria, luciendo un buen humor y una salud envidiable, que quedaron plasmados en el encuentro con sus más allegados, una tarde de fiesta en la que Francisca Bruno Muntaner, quien sigue siendo testigo directo del día a día de la localidad, fue la gran estrella, siendo agasajada con regalos, exhibicón de 'castellers' y xeremies.