La protesta se ha pegado en los contenedores. | Lluc Garcia

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Un largo escrito anónimo ha aparecido estos días pegado a numerosos contenedores de basura. Esta campaña, que no ha sido reivindicada por ninguna de las plataformas ciudadanas de la ciudad, denuncia las molestias de los ‘pitidos’ de seguridad de los camiones de recogida. Estos dispositivos se activan durante algunas de las maniobras de los camiones, especialmente durante el vertido de los residuos, y son obligatorios para seguridad de los operarios.

Sin embargo, la protesta incide en que estos sonidos -de noche, de madrugada o a primera hora- superan los decibelios permitidos por las ordenanzas municipales sobre contaminación acústica. Los autores atribuyen la molestia a la «burocracia europea» y en concreto a la «ocurrencia de un funcionario» y aseguran que «el pitido es penetrante, persistente y se calcula que supera los 80 decibelios».

Sorprendentemente, el redactor, alaba el servicio de recogida, que califica de «fiable y minucioso», recuerda que es una novedad de los últimos camiones y pone en duda su utilidad para la seguridad de los trabajadores. Además, facilita los correos electrónicos del concejal de Gobernación y de Sóller 2010, para que la gente escriba pidiendo la reducción o eliminación del ruido que tanto molesta a los autores de la iniciativa.