Formentor, de gran valor paisajístico y medioambiental, ha generado debates por el impacto de la urbanización en la zona. | EMINCAPITAL

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La reciente aprobación por parte del Ajuntament de Pollença de suspender las licencias de obra en Formentor ha despertado la preocupación de la oposición sobre las posibles indemnizaciones que pudieran derivarse de esta medida. En el pleno de ayer donde se aprobó la medida, el alcalde Martí March se defendió, subrayando que Formentor es «una joya no solo de Pollença, sino de todo el Mediterráneo», y que su preservación es una prioridad.

Sin embargo, el portavoz del PP, David Alonso, expresó su inquietud sobre las posibles indemnizaciones a las que podrían tener derecho aquellos afectados por licencias que estén en trámite o ya concedidas pero no ejecutadas y que tendría que pagar el Ajuntament. «Pedimos un recuento de las licencias en marcha, y el departamento de Urbanismo no nos pudo dar esa información. No sabemos si será necesario indemnizar a alguien ni cuánto dinero público podría suponer», afirmó Alonso. El alcalde respondió que aún no disponen de los datos exactos al respecto.

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A pesar de estas dudas, la oposición mostró su apoyo a la moratoria, reconociéndola como una medida «urgente» y «necesaria». No obstante, también expresaron su escepticismo respecto a la disposición del gobierno municipal para mantener un diálogo abierto en el proceso de elaboración del nuevo planeamiento urbanístico. Eso sí, el alcalde manifestó en reiteradas ocasiones su voluntad de «consenso» y aseguró que tiene «las manos abiertas». La medida se aprobó con los votos del equipo de gobierno y las abstenciones de la oposición.

En el mismo pleno urgente y extraordinario celebrado este jueves se aprobó otra suspensión de licencias de obra para la zona de Can Berenguer, concretamente para el suelo calificado como de Industria Artesanal. El objetivo es «preservar el carácter singular que tiene la zona que da entrada al pueblo»