La urbanización de sa Pedruscada con 60 nuevas viviendas, cada vez más cerca

El Ajuntament de Capdepera ha desestimado las alegaciones de la plataforma vecinal al proyecto de reparcelación

En verano pasado la plataforma se movilizó para frenar la urbanización.

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La polémica urbanización de Sa Pedruscada está cada vez más cerca. El Ajuntament de Capdepera por junta de gobierno del pasado 12 de febrero desestimó las alegaciones presentadas, en nombre de la plataforma Salvem sa Pedruscada, al proyecto de reparcelación de la Unidad de Actuación 11 y sale a exposición la aprobación definitiva del mismo. Desde la asociación denunciaron «graves irregularidades urbanísticas así como la inexistencia de un plan parcial o la ausencia de un informe de impacto ambiental». Unas alegaciones que se han desestimado.

El regidor de Urbanisme,Paulí Faba ha explicado que lo que se ha aprobado ahora es la reparcelación de varias fincas, que pertenecen al mismo propietario y que comporta que se lleven a cabo las cesiones pertinentes. Así lo ha explicado. «Desde el Ajuntament llegamos a un acuerdo con la propiedad para que llevaran a cabo una serie de infraestructuras en tema de recursos hídricos que beneficiarán a toda la zona. Y además nos corresponde una cesión del 5 % del solar». Faba ha asegurado que aunque el proyecto se presentó por parte de los promotores a finales de 2024 no se ha otorgado la licencia.«Primero se tenía que llevar a cabo la reparcelación y correspondiente dotación».

El informe técnico que sustenta la desestimación de las alegaciones parte del hecho que este proyecto de reparcelación es de 26 de noviembre de 2024 mientras que la alegación se centra en analizar el contenido de la propuesta del año 2022 aprobada por pleno. Entiende que no tiene efecto al tener por objeto «actuaciones aprobadas por acto firme y consentido».

La plataforma «Salvem sa Pedruscada» se creó una vez que salió a la luz el proyecto inicial de esta urbanización que contemplaba la construcción de 60 viviendas y un bloque que podía tener hasta cuatro plantas.La promotora ha rebajado sus pretensiones y el nuevo proyecto se ciñe a planta baja más piso. La plataforma nació para «impedir la destrucción del territorio». Así se han movilizado para frenar esta construcción. Consideran que el proyecto «perjudica el valor ambiental, paisajístico y altera las condiciones de habitabilidad y convivencia de los vecinos y generaciones venideras».