GRA576. OVIEDO, 21/10/2016.- Vista general de la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2016, que se ha celebrado hoy en el Teatro Campoamor de Oviedo (Asturias), durante el discurso del Rey Felipe. EFE/Alberto Morante CEREMONIA DE ENTREGA DE LOS PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS 2016 | Alberto Morante

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EL rey Felipe ha reivindicado este viernes una España alejada del pesimismo, el desencanto o el desaliento, que se sienta orgullosa de lo que es y de lo mucho y admirable que ha conseguido unida, que se sienta segura de sí misma y que respete y ampare su cultura, porque un pueblo así nunca temerá al futuro.

En su discurso en la solemne ceremonia de entrega de los premios Princesa de Asturias 2016, celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo, Felipe VI, acompañado por la reina Letizia, ha citado también a Unamuno para reivindicar un país «de brazos abiertos» donde nadie pueda sentirse solo en el dolor o la adversidad.

El Rey también ha reivindicado los valores de la concordia y el respeto, antes de asegurar que estos premios y su ceremonia de entrega nacieron hace 35 años no sólo para ensalzar a los galardonados, sino para que «la cultura inspire nuestra liberad y para renovar nuestro compromiso con España».

Tras reseñar los méritos de los premiados este año en cada una de las ocho categorías, el Rey ha elogiado a todos ellos por ser «la representación más alta y brillante» de «ese anhelo por hacer un mundo mejor, donde prevalezcan la concordia, el respeto y la solidaridad».

«Gracias a todos y cada uno de vosotros, somos más conscientes de que el progreso es siempre fruto de muchos esfuerzos compartidos entre personas de orígenes diversos, entre culturas y creencias distintas, entre naciones diferentes», ha señalado y ha subrayado que estos premios y la Fundación que los otorga nacieron por un sentimiento de «amor profundo a Asturias y a toda España».

«Nacieron -ha destacado el monarca- con la voluntad de afirmar una España que, como dijo Unamuno, tiene que ser de brazos abiertos, en la que nadie pueda sentirse solo en el dolor o la adversidad; una España alejada del pesimismo, del desencanto o del desaliento, fiel a su irrenunciable afán de vivir y orgullosa de lo que somos, de lo que juntos hemos conseguido, que ha sido mucho y admirable».

«Y seguros de nosotros mismos, porque un pueblo que quiera, respete y ampare la cultura nunca le temerá a su futuro», ha proclamado el jefe del Estado.

Don Felipe ha querido centrar su intervención en esta llamada de atención sobre el valor de la cultura y, así, ha animado a buscar inspiración en la figura de don Quijote para afirmar: «La cultura enriquece siempre la convivencia, alimenta los más altos valores del espíritu, ennoblece los sentimientos de las personas y nos ayuda a convivir con la mayor dignidad».

Previamente, el novelista estadounidense Richard Ford, Premio Princesa de las Letras, había celebrado el privilegio que supone para un escritor hacer, con la ayuda de la imaginación, «que sucedan más cosas», acrecentar la riqueza de las posibilidades humanas y «aportar alegría».

La historiadora británica Mary Beard, Premio de Ciencias Sociales 2016, también intervino en el Campoamor para defender la historia como una disciplina capaz de alentar el progreso, que abre los ojos a distintas perspectivas y evita que todos seamos ciudadanos empobrecidos.

No obstante, fue la presencia de la gran dama del teatro español Núria Espert, galardonada con el Princesa de las Artes, la que acaparó la mayor atención y la mayor ovación de los 1.300 espectadores que llenaban el aforo del Campoamor.

Espert emocionó al reivindicar la libertad de la mujer mientras declamaba un pasaje de «Doña Rosita», de Federico García Lorca, y otro en catalán, del «Rey Lear», de Shakespeare, para llamar la atención de quienes viven el día a día en situación de desamparo.

Compartieron escenario y aplausos el Premio de Investigación Científica y Técnica, el ingeniero estadounidense Hugh Herr, el conocido como hombre biónico, que recogió su premio en pantalón corto y mostrando las piernas robóticas más avanzadas del mundo.

Su compatriota, el fotógrafo James Nachtwey (Comunicación y Humanidades), el triatleta gallego Javier Gómez Noya (Deportes) y varios dirigentes de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (Cooperación Internacional) y de Aldeas Infantiles (Concordia) completaron el palmarés de galardonados en esta XXXVI edición.

Entre los asistentes a la ceremonia se encontraba, como es tradicional, la reina Sofía, así como el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo; la presidenta del Congreso, Ana Pastor; y dirigentes políticos como el presidente del Principado y de la gestora socialista, Javier Fernández; o el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Cientos de personas se congregaron también en el recorrido que hay entre el Hotel de la Reconquista, donde los reyes celebraron hoy varias audiencias, y el Campoamor, para ver de cerca a premiados e invitados a una ceremonia que también congregó en las cercanías del coliseo la protesta de varios cientos de personas convocadas por una veintena de colectivos sociales contrarios a esta celebración.

Los Reyes continuará su estancia en Asturias mañana con la entrega del Premio al Pueblo Ejemplar a los Oscos, comarca situada en el extremo occidental del Principado que integran los municipios de San Martín, Santa Eulalia y Villanueva.