HUMOR

Problemas de convivencia

En ‘¡Sois maravillosos!’, Miki Dkai nos abre las puertas de su vida cotidiana, situando al público frente al espejo de los tópicos

El humorista gaditano Miki Dkai lleva su monólogo a la sala Rívoli Aficine este sábado. | R.D.

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Genuina, mordaz y cotidiana, así es la retórica de Miki Dkai. También imparable, como un Boeing 727 en caída libre. En su último espectáculo, repleto de improvisación, gags y anécdotas, reflexiona con ironía y un punto de resignación sobre su convivencia con cuatro mujeres: su señora ‘La Pilar’ -omnipresente en todo el monólogo- y sus tres hijas. Rívoli Aficine acoge este sábado (22.00) ¡Sois maravillosos!, un montaje que nos abre las puertas de su vida cotidiana, situando al público frente al espejo de los tópicos.

Como un McGyver moderno, el gaditano sortea las situaciones más complejas de una convivencia en la que «pase lo que pase al final la culpa siempre es mía», relata con ironía. Y es que el día a día de este hombre atrapado entre cuatro mujeres da pie a un alud de situaciones hilarantes, «a veces es un poco caótico, sí, pero no me quejo», reconoce. Le preguntamos de qué y de quién nos vamos a reír en su espectáculo. «De situaciones que nos pasan a nosotros y a los que están al lado, pero siempre en primera persona, porque no quiero ofender a nadie, ese estilo de humor no me gusta», asevera Miki Dkai, quien debe lidiar con un solo baño y enfrentarse a ‘épicas aventuras’ en familia antes de recordarnos, al finalizar el día, que la familia es el tesoro más valioso de todos.

Ese es el mensaje, y lo transmite con la sana intención de entretener a la gente, a quienes invita «a dejar sus problemas en la puerta, los traumas los cura el psicólogo, yo en la hora del espectáculo solo pretendo hacerlos reír». Para ello recurre a su versatilidad cómica, que tiene más ‘registros’ que la Audiencia Nacional. Con todo, reconoce que hay temas con los que no le gusta frivolizar a la hora de crear contenidos. «No gasto bromas sobre niños, no lo hago como humorista y tampoco me gusta consumir ese tipo de humor cuando voy de público. Hay gente que va tanto al límite que a veces se lleva un tortazo... Por lo demás estoy abierto a todo».

Nuestro protagonista sabe que el buen humor escudriña los lugares más insospechados, «es la base de todo, sin humor es muy complicado vivir. Pero eso no quiere decir que tengas que vivir como un humorista las 24 horas, que hay quien lo piensa. Y yo no veo a un político haciendo de político las 24 horas, ni tampoco al locutor de radio... ¿te lo imaginas llegando a casa y diciéndole a su mujer ‘buenos días cariño’ -pone voz grave imitando el registro de un locutor-».

Aseguran que la procedencia determina el grado humorístico del individuo. Pero cuando uno nace en Cádiz, ya casi podríamos hablar de Denominación de Origen en lo que concierne a su vis cómica. «El de Cádiz no es un humor más especial que otros, solo es nuestra forma de expresarnos, nuestra forma de vivir en la calle, nuestra forma de aun estando mal tener siempre ganas de cachondeo».