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AGENCIAS-PARÍS
Un nuevo incendio en un bloque de apartamentos de París causó la muerte de 15 personas en la madrugada de ayer, la tercera gran catástrofe de estas características en la capital francesa en poco más de una semana. El número de fallecidos puede aumentar porque una decena de heridos permanecen en estado grave, indicaron fuentes policiales.

El fuego, presuntamente provocado, se declaró en un inmueble de L'Hay-les-Roses, una localidad próxima a París.

Tres mujeres jóvenes, dos de ellas residentes en el edificio, se encuentran en dependencias policiales en «detención preventiva» después de ser identificadas por algunos de los vecinos como presuntas causantes del fuego.

Una de las arrestadas es menor de edad, mientras que las otras dos tienen 18 años, precisaron fuentes policiales.

«Queman papeles en el ascensor. Hace tiempo que prenden fuego a los cubos de basura. Tenía que ocurrir», indicó un vecino, al hablar de algunos jóvenes ociosos del barrio.

El incendio se originó en la zona donde se encuentran los buzones del edificio y, aunque lo extinguieron en menos de dos horas los bomberos, el humo que generó se extendió rápidamente por el edificio.

Unos 150 bomberos participaron en la extinción de las llamas del tercer incendio de consecuencias mortales que sufre la región parisiense en los últimos diez días.

El bloque de viviendas sociales de alquiler moderado fue construido en los años 70 y renovado recientemente. Aparte de este inmueble, en los últimos diez días dos edificios vetustos que albergaban inmigrantes en el centro de París fueron pasto de las llamas.

El pasado día 26, diecisiete inmigrantes africanos, entre ellos catorce niños, murieron tras incendiarse el edificio insalubre en el que vivían. La justicia sospecha que fue un siniestro provocado y ha abierto una investigación por «destrucción voluntaria mediante un incendio».

Cuatro días después, otro incendio causó la muerte de siete inmigrantes africanos que ocupaban un inmueble vetusto de la capital francesa. En abril pasado, otros 24 inmigrantes fallecieron tras incendiarse la pensión en la que residían en París.