La tormenta de Palma, en imágenes. | Alejandro Sepúlveda / Javier Jiménez

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Aguacero esquirol. En medio de la huelga general de ayer, un diluvio descargó en Palma y provocó el caos a la entrada de los escolares en los colegios. Campos, Llubí o Llucmajor fueron otros de los municipios afectados por las fuertes lluvias. Curiosamente, mientras caía la tormenta las temperaturas era inusualmente altas y horas después lucía en la isla un sol radiante. Bienvenidos a Mallorca, una isla rara, rara, rara.

Noche larga

Durante toda la noche un lluvia pertinaz fue cayendo en la mitad Sur de la isla, acompañada de rayos y truenos. Esas horas previas de agua saturaron los sistemas de alcantarillado, que acumularon tanta suciedad como agua. A partir de las ocho y media de la mañana, cuando miles de padres y niños acudían a los colegios, el cielo dejó un aguacero, sobre todo en Palma y Llucmajor.

En la capital, las consecuencias fueron caóticas. Las rotondas del cementerio, el Camí dels Reis, sa Vileta, Son Rapinya, Arabella, Son Moix y Son Xigala quedaron anegadas, convertidas en piscinas. En total, entre la medianoche y la una de la tarde de ayer el centro de emergencias del 112 recibió un total de 994 llamadas de emergencia relacionadas con la lluvia.

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En Palma

La mayoría de las incidencias ocurrieron en Palma, con 87 avisos. En Bunyola, Llucmajor, Campos, Calvià, Consell, Esporles, Marratxí, Santa Maria, Ses Salines, Sineu y Valldemossa también tuvieron que intervenir los bomberos, la policía y la Guardia Civil.

En el polígono de Levante se produjeron apagones y fallos en el suministro eléctrico, que afectado a más de un millar de vecinos. Algunos rayos caídos también impactaron sobre casas, como el que entró de lleno en un chalet de la calle Sbert, en la urbanización palmesana de Son Roqueta, y fundió diversos aparatos eléctricos. Las inundaciones en Palma tienen casi siempre una curiosa coincidencia: se suelen repetir las mismas imágenes. Como la calle principal de sa Vileta anegada, o el clásico entre los clásicos: el puente de Son Oliva reconvertido en un lago.

A la una de la tarde, sin embargo, la situación había vuelto a la normalidaden caso toda Mallorca y lucía un sol espléndido. El temporal había dado una tregua a la huelga general. Quizás para que no le acusaran de esquirol.