Uno de los 180 cachorros introducidos ilegalmente en España. | Guardia Civil

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Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han intervenido en Fraga (Huesca) 180 cachorros de perro procedentes de Eslovaquia e introducidos ilegalmente en España para su posterior venta en varias provincias.

Según informa el Instituto Armado, los cachorros fueron localizados cuando eran transportados en un vehículo de carga a un criadero ubicado en un punto sin precisar de la provincia altoaragonesa, desde el que iban a ser enviados a sus respectivos puntos de venta en Gerona, Barcelona, Badajoz, Guadalajara, Málaga y Huesca.

Tras intervenir el transporte, los investigadores del Seprona procedieron a imputar a una veterinaria por un presunto delito de falsedad en los documentos expedidos para posibilitar el envío y distribución de los cachorros en el marco normativo de la Comunidad Europea.

Las investigaciones, denominadas «Operación Cato», se iniciaron el pasado mes de enero al tener conocimiento los agentes de la comercialización de medio millar de cachorros de perro mediante transportes amparados por un sistema informático veterinario (Traces) establecido por la UE que posibilita el intercambio de información para el transporte e importación de animales vivos.

Según las fuentes citadas, este sistema permitió a los responsables del envío la emisión de pasaportes individualizados para cada cachorro, presuntamente falsificados.

El control de vigilancia establecido por los agentes del Seprona contra el tráfico ilegal de animales de compañía propició la localización del envío de los 180 cachorros referidos y la imputación de una veterinaria por la presunta falsificación de los documentos utilizados.

Pasaporte sanitario

Posteriormente, los agentes, acompañados de un perito veterinario y de otros profesionales en sanidad animal, practicaron un registro en el criadero y verificaron, mediante una inspección dental, que la edad de los cachorros no correspondía con la que figuraba en sus pasaportes sanitarios.

También observaron irregularidades en la vacunación de los animales, ya que la vacuna antirrábica había sido suministrada con una validez inferior a la exigida.

Desde el pasado mes de diciembre, el Seprona ha intervenido 595 animales de compañía procedentes de Eslovaquia, destinados para su venta irregular en distintos puntos de España y de Portugal.

Según las fuentes citadas, la Guardia Civil ha inspeccionado en el conjunto del país a 21.340 animales de compañía en más de dos mil actuaciones que se han realizado en establecimientos dedicados a la venta de animales.

Asimismo, se han formulado 1.309 denuncias por infracciones penales y administrativas, y han sido imputadas 16 personas por facilitar la venta y traslado desde países del este de Europa en vehículos inadecuados para este tipo de transportes, así como por falsificación de pasaportes, de certificados y de exámenes veterinarios.