El juicio se celebró el pasado febrero en la Audiencia Provincial. | Alejandro Sepúlveda

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El Tribunal Supremo ha absuelto a un hombre acusado de abusar de sus dos hijas menores de edad en un domicilio de Palma. La Audiencia Provincial le había impuesto una condena de 22 años de prisión por dos delitos de abusos sexuales continuados y uno de exhibición de material pornográfico.

El procesado ingresó en la cárcel de Palma a finales del pasado marzo. Este lunes abandonó el centro penitenciario tras siete meses interno. El Alto Tribunal ha adelantado el fallo, pero no el contenido de la resolución.
El acusado, de 38 años y nacionalidad dominicana, fue condenado por abusar de sus dos hijas en su domicilio de Palma, cuando las niñas tenían tres y cinco años, entre 2013 y 2014. Un tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia consideró probado que abusó de sus hijas y les mostró material pornográfico a través del teléfono móvil. El hombre, según la sentencia, abusaba de las menores «con el pretexto de jugar a hacer lo que habían visto en el móvil». Las niñas sufrieron cambios en sus estados de ánimo y presentaban una conducta muy sexualizada a raíz de estos hechos, según resolvió el tribunal en su sentencia. Los magistrados le impusieron una indemnización de 12.000 euros a las menores.

El procesado negó en el juicio los cargos que le imputaban. «Siento que me están acusando de unos hechos que yo no he cometido. Soy inocente». La Fiscalía reclamaba 25 años de cárcel y se impusieron 22.

La defensa del acusado, ejercida por los abogados Gaspar Oliver e Iván García, alegaba en su recursoque se dio credibilidad a unos hechos «construidos» por la madre y la abuela de las menores, que mantienen una enemistad con el acusado. Las presuntas víctimas no declararon en la vista oral. Apoyaba el recurso, que ha sido admitido en un informe pericial que recogía que «las menores no aportan suficiente información para aplicar los instrumentos de credibilidad del testimonio». De esta forma, el recurso contra la condena se apoyaba en la inexistencia de pruebas suficientes para condenar al acusado. El Supremo desvelará sus argumentos en unas semanas.