Un agente de la Policia Local de Inca patrulla una calle cercana al lugar de los hechos.

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Una calle de Inca se ha convertido en lugar de paso prohibido para muchos niños y niñas. Tras varios episodios de exhibicionismo por parte de uno de los vecinos, que habría llegado a realizarse tocamientos a las puertas de su vivienda delante de dos niñas, algunos padres han optado por decir a sus hijos que no pasen más por esa calle. Los hechos iniciales se remontan al pasado mes de agosto cuando dos niñas caminaban a media tarde por la calle en cuestión. Allí, a la altura de la vivienda del denunciado, se encontraron al individuo con los pantalones ligeramente bajados mientras se masturbaba a las puertas de su casa.

Al ver esto, las dos menores salieron corriendo y le contaron lo ocurrido a sus padres que se dirigieron al lugar de los hechos. Antes de localizar al supuesto exhibicionista, que ya había parado de masturbarse, los padres de una de las niñas se encontraron a otro vecino que afirmó que ya había ocurrido algo similar pero con su esposa como víctima. Acto seguido, los padres procedieron a llamar a la Policía Local de Inca que acudieron junto a la Guardia Civil para entrevistarse con las partes e identificarlas. Tras esos primeros incidentes los episodios no han cesado.

La vivienda se encuentra cerca de varios colegios y la preocupación entre padres y madres, que temen que los hechos puedan agravarse, va en aumento. De hecho, miembros de una mezquita cercana a la que acuden muchos menores realiza tareas de vigilancia cuando los más pequeños asisten al lugar a través de aquella calle. Tras varias denuncias el asunto está en manos de la Guardia Civil de Inca. El joven denunciado tendría una discapacidad intelectual y se encontraría tutelado por una institución.