El procesado, con pantalón verde, llegando al juzgado de guardia. | R.S.

TW
4

El Ministerio Fiscal solicita una pena de un año y medio de prisión para el hombre, español de origen argentino, que dejó encerrado a su hijo pequeño en el coche en pleno mes de agosto para ir a comprar droga a Son Banya. El menor fue hallado de manera casual por una patrulla de la Policía Nacional sudando de manera abundando y visiblemente atemorizado.

El procesado, de 39 años de edad, está acusado de un delito de abandono de menor. Un día después de su arresto, un juzgado de Instrucción le prohibió como medida cautelar acercarse a menos de 100 metros del retoño. La vista por estos hechos está previsto que se celebre próximamente en una sala de lo Penal de Vía Alemania.

Calor
Los hechos, tal y como detalla la Fiscalía en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Ultima Hora, se remontan a las 16.40 del pasado 31 de agosto. Un coche patrulla de la Policía Nacional, que circulaba por el Camí de ses Bateries, a escasos metros de la entrada del poblado chabolista, observaron a un vehículo de la marcha Skoda estacionado a pleno sol en el margen de la carretera.

Noticias relacionadas

Los funcionarios, extrañados por la escena, se apearon del vehículo y observaron sorprendidos que en el interior había un menor de unos tres años. Era el único ocupante del turismo. El coche se encontraba totalmente cerrado y la única entrada de aire era por una ventana que se encontraba abierta unos pocos centímetros. Ante tal situación, los agentes optaron por abrir el vehículo y asistir al pequeño, al que encontraron sudando de manera abundante y muy asustado. En ese momento el termómetro marcaba nada más y nada menos que 33 grados centígrados. Esa temperatura se disparaba en el interior del Skoda.

Casi cuarenta minutos más tarde se personó en el lugar el padre del niño, que confesó que había ido a comprar droga al poblado de Son Banya. Y es más, también les comentó a los agentes, de manera completamente natural, que no era la primera vez que dejaba al niño solo en el coche y nunca había pasado nada. En ese momento quedó arrestado.

La Policía Nacional intentó localizar a la madre del menor, que estaba separada del padre, para informarle de lo sucedido. Poco después acudió al lugar y se llevó al niño. El hombre fue puesto a disposición judicial horas más tarde y el juez de Instrucción, en funciones de guardia, decretó su puesta en libertad pero como medida cautelar la prohibición de acercamiento a menos de 100 metros de su hijo.