Un octogenario alemán convive varios días con el cadáver de su mujer en sa Coma

El hombre avisó al PAC de Cala Millor al ver que su esposa había caído de la cama y no respondía

Apartamentos donde hallaron el cuerpo sin vida de la anciana. | Isaac Hernández

TW
20

En la cocina de uno de los apartamentos Green Garden, en sa Coma, todavía quedaban restos de galletas que había desayunado un hombre de 86 años. El octogenario llevaba varios días conviviendo con su mujer fallecida, de 82, en la vivienda del número 3 de la calle Roure en la que pasaban largas temporadas en Mallorca.

El martes pasado por la mañana, después de desayunar, volvió a su habitación y vio que su mujer había caído de la cama y estaba tendida en el suelo. Al ver que no respondía llamó al PAC de Cala Millor para pedir ayuda y explicó a la doctora que le atendió que hacía días que su esposa dormía.

Los servicios sanitarios que acudieron por la mañana a la vivienda encontraron el cadáver de la mujer envuelto en una manta. El octogenario, que no tiene antecedentes, explicó que hacía días que no se movía de la cama y que pensaba que estaba durmiendo.

La Policía Judicial de la Guardia Civil, junto con agentes de la Policía Local, se desplazaron enseguida hasta el lugar para investigar lo que había sucedido, ya que en un primer momento se barajó la posibilidad de que el hombre pudiera estar implicado en la muerte de su mujer. Una forense de guardia también acudió al apartamento para descartar que hubiera sufrido algún tipo de agresión. Los investigadores de la Guardia Civil enseguida descartaron que se tratara de una muerte violenta y concluyeron que el hombre habría empujado sin querer a la víctima una vez fallecida.

La mujer, según las primeras hipótesis, habría muerto por una enfermedad cardiovascular y el hombre, que sufre algún tipo de patología, no se dio cuenta y durmió con ella durante varios días. «Entre cinco y quince», apuntaron ayer fuentes del entorno de la investigación. La víctima, explican, era diabética y tenía hipertensión arterial.

Dormida

El octogenario, asistido por un intérprete de alemán, relató a los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil que pensó que su mujer se encontraba dormida y que por ese motivo no había avisado antes a los equipos de emergencias.

La mayoría de los vecinos de los apartamentos Green Garden de sa Coma son extranjeros. Algunos de los residentes comentaron ayer por la mañana a Ultima Hora que no conocían al matrimonio alemán, pero que el martes al mediodía se vieron sorprendidos por el amplio despliegue de policías, guardias civiles y ambulancias.