Dalt Vila de la mano del Arxiduc

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Una silueta en cartón de Lluís Salvador parece observar a través de las murallas de Dalt Vila. Foto: DANIEL ESPINOSA

Una silueta en cartón de Lluís Salvador parece observar a través de las murallas de Dalt Vila. Foto: DANIEL ESPINOSA

01-11-2015

En los meses de octubre y noviembre tenemos la oportunidad de viajar a través del tiempo y de las ilustraciones, desde una Dalt Vila del siglo XIX hasta la actual del XXI. Dos siglos que separan el casco histórico que conocemos hoy en día y el que visualizó el Arxiduc Lluís Salvador en las dos visitas que realizó a la isla, en los años 1867 y 1885. Fue entonces cuando realizó una serie de imágenes que ahora se pueden visitar en el baluarte de Sant Pere y que sirven de guía en las tres excursiones conmemorativas. 

La primera tuvo lugar el 31 de octubre, con una doble intención, conmemorar el centenario de la muerte del Arxiduc y, además, el Día de la Solidaridad de las Ciudades Patrimonio, del pasado 8 de septiembre, sabiendo que Eivissa se encuentra entre ellas. «Este año estaba dedicado al tema de la contaminación visual y la artesanía; por lo que creamos esta exposición tomando como referencia la obra del Arxiduc, sus láminas y grabados, donde se puede comparar muy bien la contaminación visual que ha habido y el cambio desde mediados del XIX», explicaba la guía.

Y es que es cierto, que la isla de Eivissa poco o nada tiene que ver con el aspecto que lucía hace apenas unas décadas. Sus calles, municipios y construcciones han evolucionado tanto que poco parecido guardan con lo que fueron el siglo pasado.

Sin embargo, algunas partes se conservan prácticamente intactas desde hace muchos años, como la zona de Dalt Vila, «debido a que en el siglo XIX la mayor parte de las ciudades destruyeron sus murallas para crecer, pero como en Eivissa no había dinero para hacerlo, se mantuvo. Por eso, es una de las zonas que menos ha cambiado».

De otras partes, sólo queda el recuerdo. Como el Portal de Ses Taules, al que se accedía hace dos siglos por un camino en un ángulo de 90 grados, como elemento defensivo, y que del primer al segundo viaje del Arxiduc cambió. «En la Modernidad se modificó la entrada, porque había quedado obsoleta, para convertirse en la rampa recta que conocemos hoy en día. También hubo un plan de remodelación por parte del Ayuntamiento en la Plaza de la Constitución y se construyó el Mercat Vell».

Éstas y otras muchas curiosidades son las que se descubren en estos tres recorridos, creados a partir de la división que realizó el propio Arxiduc de la ciudad, y que ahora el Ayuntamiento de Vila, en colaboración con Medina Yabisa, pone al alcance de los visitantes. Las otras dos excursiones serán el 8 de noviembre por el Puerto, Sa Penya y la Marina, y el 21 de noviembre por los alrededores de Dalt Vila y sus murallas.

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