Fernando Crespí. | Pere Bota

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Fernando Crespí y Bartomeu Cursach tienen previsto abandonar. El presidente del club, tras mostrar públicamente su intención de dejar el Atlètic este pasado verano y confirmar posteriormente que seguiría una temporada más, hasta junio de 2013, aseguró ayer en una entrevista concedida a Ultima Hora, que su ciclo en el ATB finaliza y con él se marchará también el mecenas de la entidad, el empresario Bartomeu Cursach. Su marcha puede precipitarse en las próximas semanas o meses antes de final de temporada ya que ambos entregarán sus acciones —entre los dos tienen casi el 90% de los títulos— por un precio simbólico de 1 euro. «El 30 de junio dejaremos el club a cero, sin deudas, pero a partir de hoy si alguien a nivel personal o un grupo inversor quiere tomar las riendas del Atlètic puede hacerlo. El precio de nuestras acciones no será un problema porque fijamos un precio simbólico de 1 euro». Así de claro.

—¿Han decidido definitivamente abandonar el club tanto usted como Bartomeu Cursach?
—Nuestro ciclo ha terminado, toca a su fin. Al término de la pasada temporada ya dije que mi intención era marcharme, por circunstancias continué en el club, dije que seguiría una temporada más y cumpliré con lo dicho y Bartomeu Cursach está de acuerdo conmigo y también se marcha. Esta aventura ha terminado.

—Precisamente el verano pasado dijo que se marchaba y siguió...
—Es cierto, no lo niego, pero también es una realidad que en esos momentos seguí por mi relación con Tolo Cursach y porque él también me animó a volver a intentarlo, pero en ese momento ya anuncié que no iría más allá de una temporada. Ahora estoy totalmente convencido de que mi ciclo se ha acabado, también el de Cursach y ambos hemos decidido que es hora de confirmar el adiós. Sabía que quedando un año más como he quedado la exigencia volvería a ser máxima y que si las cosas se torcían podía suceder lo que está sucediendo.

—¿Existe incluso la posibilidad de que esta marcha se acelere y llegue antes de final de temporada?
—Si alguien está interesado en hacerse con el control del club hoy mismo puede hacerlo. Entre Cursach y yo contamos con prácticamente el 90% de las acciones del Atlètic y haremos la venta por el simbólico precio de un euro. No queremos cobrar por nuestras acciones, además vamos a dejarle todos los gastos que ocasione el cuerpo técnico abonados y si requiere nuestra ayuda también se la daremos, no vamos a salir corriendo, no queremos dar esa impresión. Pero ha llegado el momento de irnos y dejar las riendas del cub a otras personas.

—El último partido de Liga ante el Binissalem sufrieron las iras de parte de la afición, ¿ha sido ese un factor determinante?

—El domingo se produjeron escenas que ni a mí ni a Tolo Cursach nos gustaron, pero no se puede generalizar con la afición del Atlètic porque sería faltar a la verdad. Es lógico el enfado por haber perdido, que nos puedan criticar dentro de un margen lógico, esto es fútbol y todos sabemos a que estamos expuestos, pero que te acusen de no poner dinero, que te acusen de no invertir en el club... eso es muy fuerte y ya no hablo por mí, pero Cursach no se merece pasar por esto porque todos sabemos lo que ha hecho. El equipo firmó el peor partido desde que soy presidente, pero nunca había visto a una afición que nos gritase ladrones, que nos preguntaran dónde está el dinero...eso no es justo. Ahora es una buena oportunidad para que los que critican de forma tan feroz den un paso al frente si quieren y tomen las riendas del Atlètic.

—¿Cómo quedará el ATB?
—El club seguirá como hasta ahora, es decir, la reconversión en SAD es una realidad y ahora es el tercer año de ese proceso y lo cumpliremos y hemos cumplido. Ahora es el momento de irnos. El 30 de junio el club estará liquidado, sin ninguna deuda y a partir de ahora cualquiera que desee hacer planes para tomar el Atlètic puede hacerlo, le costará cero euros. Cursach entrega 800 acciones y yo 170 a precio cero.

—¿Y qué pasará con el proyecto de la Ciudad Depotiva?
—Personalmente me compometí a adquirir un solar para el club y lo hice y ahora quiero hacer todo lo que esté en mi mano para poner en marcha una escuela de fútbol para los niños. El que entre se encontrará con el solar ahí, será del club, no voy a especular con eso ni nada por el estilo. Aquí no hay pelotazo ni nada que se le parezca, hemos gastado una barbaridad y lo que hemos gastado lo perdemos, no hacemos ningún reconocimiento de deuda, todo queda para el club. Mi compromiso, el que me queda, es que la Ciudad Deportiva sea una realidad y en especial la escuela del fútbol.

—¿Qué ha representado para usted ser presidente del club?
—Era consciente de lo que había y ser presidente del Atlètic sabía que requería gastar dinero y lo hemos hecho, el club ha mejorado en muchos sentidos por el trabajo de mucha gente y ahora lo que resta es la ciudad deportiva, que es una ilusión que me gustaría ver cumplida. En seis años ha habido una gran inversión, un desgaste físico y personal grande y he arrastrado en este proyecto a Tolo Cursach, que ha sido un apoyo impagable, nunca podré agradecerle todo lo que ha hecho por el club y por cómo me ha tratado.

—¿Cursach también está cansado?
—Es normal porque su inversión ha sido muy elevada, muy grande... millonaria. Los ingresos del club no alcanzan los 90.000 euros, ¿y hasta llegar al millón de euros del presupuesto....?, eso no ha venido del aire, nos ha apoyado él incondicionalmente todos estos años... Ha sido un apoyo enorme, en cinco años nunca hemos discutido, sabe mucho de fútbol y es una persona muy humilde y he aprecio mucho, es muy inteligente y lo que ha hecho por el Atlètic es increíble y no se merece que ahora uno, dos, tres o veinte le critiquen como lo han hecho estos últimos días. Su generosidad ha sido clave para la supervivencia del club. Es la persona que ha dado fuerza a este proyecto, sin él nada hubiera sido posible. Como he dicho el 7 % del presupuesto es aportación de socios, pero el resto viene del capital privado.