Las gradas del estadio Son Moix vestirán pancartas en contra de la expulsión del Mallorca de la Europa League. | S. Amengual

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La grada jugará su propio partido. Son Moix -rebautizado desde hoy como Iberostar Estadio- dictará sentencia después de una pretemporada convulsa en todos los sentidos. En el minuto 16, la hinchada agradecerá la fidelidad del capitán José Carlos Nunes, que ha rechazado una oferta del Sevilla para seguir ligado a la entidad mallorquinista.

Si el portugués se llevará los aplausos, Nando Pons será el centro de las críticas. El (todavía) director deportivo, que se resiste a abandonar la entidad, se ha enemistado todavía más con la hinchada tras su actitud en las últimas horas.

Los responsables de la nueva 'Grada Jove' del Mallorca, que ayer organizaron con éxito un concurso de pancartas, desvelaron el pasado viernes que el director deportivo del club balear había amenazado con trasladar un notario a sus instalaciones para dar fe de la existencia de una en la que se pide su dimisión y reservarse el derecho a una posible denuncia.

Después de la actitud de Pons, que se niega a abandonar su despacho para trasladarse a una estancia más acorde a su trabajo (¿?), se espera que la hinchada responda hoy.