Ángel María Villar a su salida de la cárcel madrileña de Soto de Real. | Efe

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El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol Ángel María Villar aseguró sentirse un «leproso» tras ser inhabilitado por el Consejo Superior de Deportes (CSD) por su implicación en el 'caso Soule', además de explicar que le han «lanzado al barro» tanto a él como a su familia tras su detención.

«Este último golpe que me han dado es terrible, porque me han lanzado a mí, a mi hijo y a mi familia al barro. Y además para mi mujer es terrible, porque ver a su marido y a su hijo encarcelados en una celda, echados al barro de la sociedad española y mundial del fútbol, no es fácil de llevar...», aseguró Villar en una entrevista.

«He vuelto a estar y a luchar con mis 67 años. Hago gimnasia todos los días, ando dos horas, me levanto a las seis y media de la mañana, estudio los documentos de la causa, pienso... Dentro de mis posibilidades, tengo alegría en una situación complicada y he aprendido que tengo que cuidarme, no preocuparme. Cuando tú cruzas la calle, tienes que tener cuidado, no preocuparte. Porque si te preocupas te pilla un coche», aseveró.

Inhabilitado desde julio -fue detenido el día 18- Villar repasó cómo vivió aquel día. «Me esposaron, pero en el coche me las quitaron. Salimos del garaje y llegué a la Federación sin esposas, y les digo a los dos policías, muy amables, que me metan en el garaje, que es mi entrada natural a la Federación. Y no me hacen caso. Me dejan allí y me encuentro que me dan el paseíllo. Tuve que pasar por 40 cámaras y 100 periodistas para que me saquen fotografías. ¿Quién dio la orden? Yo no», lamentó.

«Una vez en la Federación, revisaron mi despacho y otros. Estuvimos hasta la una o las dos de la madrugada, revisando todo. Había guardias civiles armados en la puerta. No sé si los protocolos les obligan a ir con chalecos y pistola o a esposarte», añadió Villar.

Se arrepiente de no haber dejado el cargo

Preguntado si se arrepiente de no haber abandonado el cargo a comienzos de este año, Villar dijo que sí. «Viendo lo que me ha pasado, tengo que decir que sí. Pero no pensaba que iban a dar un golpe de Estado en la Federación contra el presidente y los directivos. Ha sido un golpe de Estado preparado y desarrollado meticulosamente. Ya sabemos quiénes son los autores», comentó.

«Como no me han podido ganar en las urnas, siempre que había elecciones me preparaban una querella. Esta vez han preparado todo: tres denuncias criminales, denuncia a la Fiscalía Anticorrupción. Y después me han enjuiciado y condenado ya ciertos medios de comunicación. Me han tirado al barro, me han aplicado la pena del telediario, han hecho comentarios terribles sin fundamento. Me han maltratado, a mí y a mi familia, con mentiras burdas y sin demostrar nada», incidió.

«El inicio es condenarte de antemano. Y hay profesionales de la información que quieren que te condenen. Figúrese qué desgracia tiene esta sociedad, que lo consiente. Si te absuelven, no hablan nada de ello. Si te condenan, dos líneas. Pero es muchísimo más mediático el inicio, cuando se lanzan todo tipo de hipótesis y calumnias antes de investigar nada y de preguntar por nada, presuntamente», analizó.

«La presunción presunta. La presunción de inocencia del revés, o sea, el mundo al revés. Y después nadie quiere reconocer que su actuación haya sido torpe, nefasta, virulenta y delictiva en algunos casos. Confirmada la inocencia, nadie dice nada. El mundo al revés... La verdad no importa, importa presumir presuntamente».

En otros temas, Villar dijo que ya había tenido litigios con Javier Tebas antes de todo lo ocurrido este año. «Antes de ser presidente ya se había personado en un proceso judicial contra mí, ya me había descalificado más de 150 veces en los medios de comunicación, había solicitado varias veces que me abrieran expedientes sancionadores», dijo.

«Y en varios procesos electorales había estado en contra de mí. Esto no es nada ilícito, considera que hay una alternativa mejor y ya está, pero los insultos y las injurias... Miren ustedes las hemerotecas. Y, a pesar de ello, no he hecho ninguna declaración en contra de él en 29 años que llevo de presidente, ni he ejercitado ninguna acción legal o disciplinaria contra él», sentenció.