Atletismo

El maratón inaugura la nueva era del atletismo

El estreno de milenio coincide con un cambio generacional que acaba de arrumbar a grandes ídolos y centra el foco sobre Maurice Greene, Marion Jones y Alí Saidi-Sief

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JOSE ANTONIO DIEGO (EFE)
El maratón masculino, inserto por vez primera en la ceremonia de apertura, inaugura hoy en el estadio Commonwealth de Edmonton los octavos Campeonatos del Mundo de Atletismo, la primera gran competición del milenio en el umbral de una nueva era para el rey de los deportes. La antigua Federación Internacional de Atletismo Amateur ha prescindido de su último adjetivo para adaptar su nombre a los nuevos tiempos, en los que se reparten suculentas bolsas entre los mejores y las multinacionales de televisión dictan su ley.

Durante diez días 1.772 atletas (1.040 hombres y 732 mujeres) de 200 países lucharán por las medallas en 24 pruebas masculinas y 22 femeninas ante la mirada de unos 4.000 millones de aficionados que seguirán el torneo en todo el planeta según cálculos de la flamante Asociación de Federaciones Internacionales de Atletismo (IAAF). La entrada en el nuevo milenio coincide con un cambio generacional que acaba de arrumbar a grandes ídolos del estadio (Michael Johnson, Sergey Bubka) y centra el foco sobre figuras ya consagradas como los estadounidenses Maurice Greene y Marion Jones y el argelino Alí Saidi-Sief. Johnson, rey del atletismo mundial desde la retirada de Carl Lewis y el atleta más laureado en la historia de los campeonatos del mundo, con nueve medallas de oro, será la ausencia más notoria en Edmonton.

El texano, que en los últimos mundiales batió el récord mundial de 400, no incluyó los Mundiales en su gira de despedida. Además del atleta de las zapatillas de oro (Johnson) y del zar de la pértiga (Bubka) -ya retirado-, faltarán a la capital de Alberta la australiana Cathy Freeman, el ruso Yuri Borzakowski, los kenianos Noah Ngeny y Paul Tergat, el español Abel Antón, el ruso Maksim Tarasov y probablemente su compatriota Olga Yegorova, cazada en un control de dopaje en la reunión de París. A las grandes figuras del presente, consolidadas en los últimos años a la sombra de aquellos, corresponde ahora relegar al olvido a los viejos ídolos.

Maurice Greene, el ser humano más rápido del planeta (100 metros en 9.79 segundos), tiene en Edmonton la oportunidad de igualar a su glorioso compatriota Carl Lewis, y de salir del cono de sombra que proyectaba Michael Johnson, si alcanza el tercer título mundial consecutivo. Marion Jones, triple campeona olímpica hace un año, se ha preparado un programa de competición mucho más relajado que en Sydney. En Edmonton prescindirá de la longitud, su talón de aquiles en rudimentos técnicos, y se concentrará en 100 y 200 metros, dos pruebas en las que su superioridad es manifiesta. Si todo sale bien, cerrará con el relevo 4x100. En 1.500 metros el marroquí Hicham El Guerrouj intentará tomarse el desquite de su derrota olímpica ante los kenianos, pero en ausencia de su verdugo en Sydney, Noah Ngeny, tendrá como principal adversario al argelino Ali Saidi-Sief, que ha bajado de distancia buscando camorra con el plusmarquista mundial.

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