Fútbol/RCD Mallorca

100 días con Cúper

El técnico cumple mañana un centenar de jornadas al frente del Mallorca/Elequipo sería 14º en una clasificación provisional desde que llegó

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X.Cruz/C.Montes de Oca
La noche del 2 de noviembre del 2004 fue larga, muy larga. Mateu Alemany había logrado arrancar el compromiso de Cúper para que el de Chabas regresara a la Isla. Lo que horas antes era una quimera, se había convertido en algo tangible. La cadena de televisión italiana Sky Sports emitía unas declaraciones del técnico argentino que eran un puente hacia Ciutat -«la oferta más interesante es la del Mallorca»- y en el club todos daban por segura su adquisición. Ese día Cúper asumía el reto de volver al club que le descubrió en Europa y mañana, 100 jornadas más tarde, sigue arremangado en un intento por sacar al Mallorca del fango. En ese tiempo, el equipo ha recuperado sus constantes vitales (estaría fuera de las plazas de descenso si sumamos los puntos que se han logrado con Cúper) y ofrece síntomas de crecimiento.

Segundo ciclo
El miércoles, 10 de febrero de 2005, Héctor Cúper cumplirá 100 días al frente del Mallorca. Vive su segundo ciclo en la Isla, menos próspero que el anterior, pero lo mastica con la misma dedicación y trabajo. Atrapó al equipo con un déficit enorme y ahora vive días de vino y rosas después de sumar cuatro puntos de forma consecutiva. El técnico sudamericano llegó a Palma el día 3 de noviembre y, poco después de ser presentado, se calzó las botas y se fue al campo de entrenamiento. Sabía que no tenía tiempo que perder, porque un par de días después el equipo jugaba en Sevilla, plaza muy complicada. El equipo era penúltimo, con los mismos puntos que el Numancia (cinco), y la salvación ya quedaba muy lejos (a cuatro puntos). El empate en el Sánchez Pizjuán (1-1) fue un alivio, porque el gol de Antonio López en el inicio del segundo tiempo hizo temer lo peor. Guillermo Pereyra empató y el Mallorca abrazó la llegada del nuevo Mesías.
Todo parecía ir mejor, hasta que llegó la Copa. El Mallorca se marchó el martes 9 de noviembre a Lanzarote con la intención de entrar en la ronda de octavos de final, pero se encontró con un golpe que no esperaba. Fue zarandeado en tierras canarias (2-1) y apeado del torneo, algo que dejó a Cúper con la sensación de que no todo iban a ser sonrisas. Con todo, el Mallorca se rearmó y rescató un empate ante el Atlético de Madrid en Liga (1-1), para una semana más tarde lograr su segundo triunfo del campeonato en La Romareda ante el Zaragoza (0-1).
El mallorquinismo volvió a confiar en Héctor Cúper, al que un accionista del club calificó por entonces como «Dios». Fue como una maldición, porque desde entonces el Mallorca inició un peligroso ejercicio de caída libre. Sobre todo, lejos de Son Moix. El conjunto balear perdió en Mestalla en el regreso de Cúper al recinto valencianista (2-0) y, pese a que siete días después logró su primer triunfo en casa ante el Numancia (luego de remontar un 0-2), la sensación que dejaban los isleños era que todo se estaba deteriorando.
Y así sucedió. El Mallorca cerró diciembre con una tarjeta escalofriante: tres derrotas, ocho goles encajados en tres partidos y una actuación esperpéntica en San Mamés. Cayó ante el Espanyol (2-1), frente a Osasuna (1-2) y en Bilbao (4-0), por lo que las alarmas se volvieron a encender. Cúper dio órdenes de que se peinara el mercado y el consejo le puso un cheque en blanco. En el mercado de invierno llegaron Iuliano, Melo, Romeo, De los Santos, Okubo, en un intento deseperado por mejorar las prestaciones de la plantilla. Salieron Delibasic, Perera, Müller y Marcos Vales, pero el Mallorca tampoco cambió de dinámica. No logró pasar del empate ante el Deportivo en Son Moix (2-2) y el 16 de enero del 2005 perdió con claridad en el Manuel Ruiz de Lopera ante el Betis (2-0).
El equipo de Cúper cerró la primera vuelta en números rojos y con un importante déficit de juego. El inicio de la segunda vuelta tampoco arrojó mejores dividendos, porque en el primer partido, en Chamartín, el Mallorca volvió a perder (3-1). Todo señalaba al calendario, porque tras la derrota en Madrid el grupo isleño tenía tres partidos ante rivales directos: Getafe, Málaga y Albacete. El 30 de enero el Mallorca volvía a ganar en su estadio ante el Getafe (3-1) y la jornada le favorecía, por lo que la permanencia ya estaba algo más cerca. El pasado domingo el equipo lograba puntuar en Málaga (0-0) y una victoria ante el Albacete le puede allanar el camino.
El Mallorca sería 14º si sólo se sumaran los puntos logrados desde la décima jornada y tendría por debajo a Zaragoza, Real Sociedad, Málaga, Racing, Levante y Numancia. Cúper ha conseguido 13 puntos desde que llegó al equipo y eso le ha dejado en disposición de lograr la salvación, pese a que todavía no le alcanza a los baleares para escapar definitivamente de la zona peligrosa.

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