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Miquel Alzamora
Se acabaron las pruebas, esta semana llega la hora de la verdad y el domingo, ante el Recreativo de Huelva, habrá ya tres puntos en juego. Con o sin Ibagaza y con o sin el delantero que falta, el equipo balear iniciará mañana el trabajo en Son Bibiloni con el punto de mira puesto en el primer partido de Liga. El equipo bermellón afronta este primer encuentro con las lógicas dudas de conocer qué rendimiento puede ser el que dé el grupo en el arranque del campeonato. La pretemporada no ha servido para despejar dudas, ya que los momentos de brillantez y espesor han ido alternándose en los partidos importantes, de ahí que todavía a día de hoy no sea prudente aventurar cuál puede ser el discurrir del Mallorca en la próxima edición de la Liga de las estrellas.

El principal objetivo es conseguir la permanencia y evitar el sufrimiento de estas últimas temporadas. La Primera División es el gran patrimonio de la institución y de ahí que sea vital conservar la categoría a toda costa. El vestuario sabe de los sufrimientos anteriores motivados, principalmente, por empezar fallando y perder muchos puntos en el primer tercio de la temporada. Por este motivo el equipo quiere aprender de los errores cometidos y el equipo se ha conjurado para empezar de una vez por todas bien y armar un colchón de puntos que permita al Mallorca afrontar con mayor tranquilidad el grueso de la temporada.

Jonás Gutiérrez y Toni Prats han sido dos de los futbolistas que esta semana se han encargado de recordar lo mucho que representa ganar puntos durante la primera vuelta. No hacerlo puede condenar al equipo otra vez a sufrir de forma agónica al término de la Liga. Deportivamente el club no ha cerrado todavía la plantilla y seguramente esta semana, más que del Recreativo, volverá a recobrar un protagonismo muy especial el capítulo de los refuerzos, más todavía si se confirma, como parece inevitable, la marcha del italiano Cristiano Doni. Su adiós del Mallorca hará todavía más necesaria la contratación de un mediapunta, gestión a la que se une la llegada de un delantero rápido, de las características de Okubo o Carlitos y que en estos momentos Manzano no tiene en el vestuario. Dos futbolistas más para cerrar una plantilla que, si bien ha cambiado en cuanto a nombres, estructuralmente no lo ha hecho ya que el bloque es prácticamente el mismo que el que finalizó la anterior temporada. La Liga no dará tregua a un Mallorca que iniciará la décima campaña consecutiva en Primera División y tras debutar en Huelva jugará ante el Deportivo en la segunda jornada, visitará La Romareda en la tercera y cerrará el mes de septiembre en casa frente al Espanyol. Es un calendario relativamente asequible, aunque no por ello el equipo se confía lo más mínimo. La apuesta del club y, más concretamente el futuro de la entidad, pasan forzosamente por mantener la categoría, todo lo que no sea seguir en Primera resultará fatal para los intereses de la entidad. Por este motivo, el Mallorca ha apostado por reforzarse con futbolistas que tienen experiencia en el fútbol nacional como Héctor, Varela o Jordi así como hombres que tienen la obligación de triunfar en España, caso de Maxi López. Este esfuerzo, unido al que ha realizado la entidad manteniendo a futbolistas como Pisculichi, Arango, Basinas, Navarro o Víctor, indica que el proyecto está trazado para mantener la mejor línea mostrada la campaña anterior, mejorada con las nuevas contrataciones. Si finalmente llega Ibagaza y se logra la contratación de un delantero al estilo de Güiza, la opinión de los técnicos en el club es que no debe haber tantos problemas como el año pasado para mantener la Primera División.