Pereira, a su regreso a Palma, sufre una distensión del ligamento cruzado anterior sin signo de rotura. | S. Amengual

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La luz de alarma encendida anteayer, cuando Michael Pereira abandonó el amistoso ante el Groningen con la rodilla derecha destrozada, se apagó en la tarde de ayer. Nada más aterrizar en la Isla, el francés se trasladó a la clínica junto al doctor Munar para someterse a las primeras exploraciones. Aunque durante toda la jornada se había especulado con los meses que el futbolista podría estar alejado de los terrenos de juego, la exploración espantó todos los fantasmas y dejó en un mes su periodo de baja. El club celebró este diagnóstico, mucho más leve de lo que se temía en un principio.

El estado físico de Pereira marcó el regreso de la expedición mallorquinista a Palma después de casi dos semanas de stage en Holanda. Afortunadamente, las pruebas descartaron la rotura del ligamento cruzado anterior, que en ese caso hubiera supuesto unos seis meses de baja. El diagnóstico definitivo es una distensión del ligamento cruzado anterior sin signos de rotura acompañada de signos de subluxación de la cabeza del peroné en la rodilla derecha. Además, presenta esguince de grado I-II del tobillo derecho.

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El primero en animar al jugador fue el presidente Jaume Cladera, que se desplazó hasta la clínica para para conocer de primera mano el alcance de la lesión de Pereira, que estará aproximadamente cuatro semanas de baja, por lo que sólo se perdería las dos primeras jornadas de Liga, frente a Rayo Vallecano y Espanyol. Si todo transcurre con normalidad, reaparecía en el tercer capítulo del curso, en el Villamarín, ante el Real Betis Balompié.

Tanto la cúpula de la SAD balear como el cuerpo técnico celebró la leve lesión de un futbolista especialmente valorado por Michael Laudrup debido a su polivalencia. Además, un periodo de baja de seis o siete meses, hubiera empujado a la entidad a buscar a un recambio de urgencias.

La lesión del interior francés eclipsó el regreso de la expedición mallorquinista a la Isla. El capitán mallorquinista, José Carlos de Araujo Nunes, valoraba positivamente el trabajo: «Los resultados tienen importancia pero no es lo más importante. Lo que es bueno competir pero también trabajar el físico. Ha sido todo muy bueno». En cuanto a la salida de Webó -el camerunés ofrecerá hoy una rueda de prensa de despedida-, el portugués aseguraba estar contento porque club y jugador hayan llegado al consenso. «Me alegro que se haya resuelto. Es lo que queríamos todos. Me alegro por las dos partes y que ha sido rápido. No sé si llegarán uno o dos delanteros; eso es cosa del club. Nosotros seguiremos trabajando».

Por su parte, Gonzalo Castro también atendía a los medios a la llegada de Holanda, valorando la pretemporada. «Siempre se hace un poco largo tantos días fuera de casa. Hemos trabajando la parte física, que es la base de todo el año».