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El Mallorca sigue sin salir del laberinto donde se metió hace algo más de un mes. Este mediodía lo ha vuelto a demostrar. Ha sido incapaz de superar al Peralada (0-0) y acumula el quinto empate consecutiva. Los de Vicente Moreno han vuelto a evidenciar falta de claridad en tres cuartos de campo y han sufrido atrás como en los últimos encuentros de 2017. Los bermellones siguen líderes pero el Villarreal B ya está a cinco puntos.

Arrancó el encuentro con dudas para el Mallorca. Nadie esperaba un Peralada sin complejos como el de hoy. Su descaro le llevó a dominar al partido y a meter en apuros a los bermellones, ante el desconcierto de la grada. Los cambios introducidos en el once por Vicente Moreno no cambiaban la cara a un equipo que cerró el 2017 con cuatro empates seguidos. Ni Cedric ni Álex Serrano dieron aire fresco al equipo.

El Peralada estuvo a punto de culminar su buen partido adelantándose en el marcador. Solo el palo lo impidió en el 42, cuando Soni, el mejor de los catalanes, se topó con la madera. Era un serio aviso de lo que estaba pasando sobre el césped de Son Moix.

En segundo acto seguía dejando un Mallorca en su laberinto. De un laberinto en el que da vueltas y vueltas y se topa con el rival de turno. A falta de poco menos de media hora volvió a avisar el filial del Girona, pero dos minutos después respondió Cedric, que de estar más rápido podría haber abierto el marcador. En ese momento ya estaba sobre el césped Álvaro Bustos, que a pesar de llevar dos entrenos con sus compañeros ya ha dejado claro lo que puede aportar.

El partido acabó en medio de la locura. En el 86 Salva Sevilla pudo abrir el marcador pero en el descuento el Peralada desperdició la más clara del partido. Al final, reparto de puntos. Los catalanes, contentísimos por puntuar en el campo del líder invicto del grupo. El Mallorca, preocupado. Y para no estarlo. Son cinco empates seguidos y el Villarreal B sigue recortando puntos.