Más de un centenar de personas visitaron ayer la exposición en la antigua prisión de Palma. | Jaume Morey

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Dos mundos, la sociedad civil y la penitenciaria, se unieron ayer gracias a la actividad Tothom a la presó!. Una visita a la exposición Projecte per a presó abandonada, de las artistas María Jesús González y Patricia Gómez, en la Fundació Pilar i Joan Miró, arrancó un recorrido que finalizó en la antigua prisión de Palma, donde más de un centenar de personas contemplaron el resultado de Tiempo muerto. Sección abierta, taller creativo complementario a la muestra en el que han participado siete internos del centro penitenciario que transformaron la cárcel en un inusual museo por un día.

Un recorrido por los dibujos, grafitis, murales, proyecciones e instalaciones, que los siete internos han llevado a cabo en todos los rincones de la antigua prisión palmesana, hizo las delicias de unos ciudadanos que, por un día, «descubrimos que a un lugar abandonado se puede dar un uso artístico», señaló Pep Horrach, visitante de 46 años.

«Es el choque entre dos mundos, el de los ciudadanos de a pie y éste, que hasta hoy me parecía un mundo aislado y oscuro», explicó Mercè Arrom, madre de 41 años que visitó el taller creativo con sus dos hijos. Por su parte, Francisco Estévez, de 23 años, explicó que «la temática carcelaria se ha tratado en muchos géneros, como la literatura o el cine, pero pocas veces por el arte. Es una idea muy novedosa».

«Debería quedarse así», comentó Maria del Mar Soler, jueza de vigilancia penitenciaria. «Esta exposición refleja lo que se ha vivido en esta cárcel y, además. Es una propuesta muy positiva para los internos y acercamos a la sociedad a un mundo que parece aislado», añadió.

«Me parece un proyecto muy interesante, debería haber más propuestas como ésta y que se utilicen más espacios abandonados», apuntó el artista Bartomeu Seguí, mientras que otro creador, Rif Spahni, opina que «es un puntazo de las artistas [María Jesús González y Patricia Gómez] y se nota el trabajo de los presos». Por su parte, la galerísta Maria de Lluc Fluxà señaló que «como decía Louise Bourgeois, el arte une y purifica».

La muestra también recibió la visita de, entre otros, Nanda Ramon, regidora de Cultura de Cort; las fiscales Rosa Cosmeli y Concha Gómez; la eurodiputada Rosa Estaras o Manuel Avilés, director del Centro Penitenciario de Palma.