Imagen promocional del nuevo disco de unas «renovadas» Amistades Peligrosas.

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El popular conjunto musical Amistades Peligrosas se presenta esta noche en Palma con aires renovados y haciendo gala de nuevos pliegues musicales como «los sonidos étnicos, el flamenco, el rap y los ritmos latinos», pero, eso sí, conservando ese aire travieso de cuando incendiaban la moral con canciones que supuraban sexualidad por los cuatro costados. La actuación será en la sala La Movida, a partir de las 23.00 horas.

Cristina del Valle y su nuevo compañero de viaje, Manu Garzón, interpretarán éxitos tan conocidos como Estoy por tí , Me haces tanto bien , Me quedaré solo o Africanos en Madrid , una colección de clásicos que en la década de los noventa les hizo vender tres millones de discos. Con todo, la pregunta que flota en el ambiente es si echaremos en falta el carisma canalla de Alberto Comesaña. «Manu es un gran profesional, viene de los grandes musicales. Compartimos una misma ideología de vida, ambos nos vimos involucrados en una situación familiar marcada por la violencia, y coincidimos en nuestra postura acerca de la equidad entre hombre y mujer», explica Cristina del Valle, que a sus cincuenta primaveras luce radiante, confirmando la química que les une sobre el escenario.

La cantante sabe que en el contexto actual la bandera de su éxito luce a media asta, pero eso no le impide mostrar su ciega determinación en El arte de amar (2012). «En este álbum hemos actualizado algunas de las canciones más conocidas de Amistades Peligrosas y, además, hay temas inéditos bastante interesantes». Adelanta que interpretarán la canción Resucítame «en primicia en Mallorca. Habla de la relación entre Jesucristo y María Magdalena. Pero también habrá otras sorpresas, como la presencia del grupo mallorquín Tambors per la pau, con quienes interactuaremos en el escenario», concluye Del Valle.